Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

EE UU se reserva la posibilidad de imponer sanciones a Venezuela

El secretario de Estado, John Kerry, aboga, sin embargo, por que sea la OEA y otros países del continente los que alienten el diálogo entre el Gobierno y la oposición

El secretario de Estado, John Kerry, durante su comparecencia en la Cámara de Representantes.
El secretario de Estado, John Kerry, durante su comparecencia en la Cámara de Representantes. Reuters

Puede parecer que el órdago de Rusia en Ucrania concentra toda la atención internacional de EE UU estos días, pero, justo cuando se cumple un mes de la manifestación estudiantil que detonó la crisis en Venezuela, el secretario de Estado, John Kery, ha dejado claro este miércoles que no se olvida de la violencia en ese país. Durante una comparecencia en la Cámara de Representantes, el jefe de la Diplomacia estadounidense ha reconocido que la Administración norteamericana no renuncia a la imposición de sanciones. No obstante, sabedor de que cualquier movimiento unilateral por parte de Washington solo alimenta las denuncias de intervencionismo por parte del Gobierno de Caracas, Kerry ha abogado por que sea la Organización de Estados Americanos y otros países del hemisferio los que alienten el diálogo en ese país.

Estamos preparados, si es necesario, para invocar la Carta Democrática Interamericana de la OEA e implicarnos de varias formas, con sanciones o de otra forma, pero la economía allí ya es bastante frágil"

John Kerry

“Estamos preparados, si es necesario, para invocar la Carta Democrática Interamericana de la OEA e implicarnos de varias formas, con sanciones o de otra forma, pero la economía allí ya es bastante frágil”, ha señalado Kerry. Las declaraciones del secretario de Estado llegan un día después de que el Comité de Relaciones Exteriores del Senado aprobara una resolución –que ahora debe aprobar el pleno de esa Cámara- en la que se solicita al presidente del país, Barack Obama, que imponga “sanciones específicas” como “la prohibición de visados y congelación de activos” contra los particulares que hayan perpetrado, directa o indirectamente, violaciones de derechos humanos contra los manifestantes y periodistas en Venezuela.

El secretario de Estado ha abogado por que “la OEA y otros países de la región asuman un papel más activo” frente a lo que sucede en Venezuela. Desde que se recrudeció el conflicto, EE UU ha sido el principal avalista de esta organización para que lidere la resolución de la crisis, justamente la institución más denostada por Maduro y su predecesor, Hugo Chávez, a la que suele acusar de injerencia.

La OEA, sin embargo, ha demostrado ser una entidad dividida y poco firme a la hora de lidiar con el problema de la violencia venezolana, que ya se ha cobrado más de una veintena de víctimas en este mes. La declaración que sus Estados miembros aprobaron por 29 votos a favor y tres en contra –Panamá, Canadá y EE UU-, no recogió dos de las principales reivindicaciones estadounidenses, la convocatoria de una reunión de cancilleres y el envío de una misión de observación y mediación.

Por el contrario, el texto se consideró como un apoyo velado de los esfuerzos del presidente Nicolás Maduro por resolver la situación y una legitimización de la conferencia de paz, convocada por el Gobierno y rechazada por los líderes de la oposición, como foro. EE UU mostró su decepción por una declaración que calificó de “partidista” .

Kerry se ha mostrado partidario de que en esta crisis, Washington no asuma una posición protagonista para evitar que Venezuela continué “usando a EE UU como una carta política en su estrategia doméstica”. “Lamento que nos hayamos convertido en un pretexto”, ha reconocido el secretario de Estado.