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Bruselas prepara sanciones inmediatas contra Rusia

Francia advierte de que habrá congelaciones de activos si el diálogo no avanza

Tusk, Hollande, Cameron, Merkel y Renzi, la semana pasada en una reunión previa a la cumbre de los Veintiocho sobre la crisis ucrania. Ampliar foto
Tusk, Hollande, Cameron, Merkel y Renzi, la semana pasada en una reunión previa a la cumbre de los Veintiocho sobre la crisis ucrania. EFE

La Unión Europea está a punto de hacer realidad su amenaza de sancionar a Rusia por invadir la península de Crimea. Los expertos comunitarios trabajan desde esta semana en esas penalizaciones, sobre las que ya advirtieron el pasado jueves los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en Bruselas. Si Moscú no da señales de querer rebajar la tensión “habrá otras sanciones que podrían adoptarse esta misma semana”, ha avisado este martes el ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius. Las medidas se preparan para el próximo lunes, según informan fuentes comunitarias.

Bruselas agota todas las opciones de diálogo antes de dar un paso inédito en sus complejas relaciones con Rusia: aprobar medidas de sanción a varios de sus dirigentes. Los representantes diplomáticos trabajan en iniciativas que incluyen “congelación de bienes personales de rusos y ucranios y sanciones en materia de viaje y visados”, ha explicado Fabius. Esa enumeración coincide con lo que los líderes de la UE denominaron la pasada semana fase dos de su escalada contra Rusia y que debía activarse si en unos días el Kremlin no iniciaba conversaciones con el Gobierno ucranio para rebajar la tensión. Algo que hasta el momento no ha ocurrido.

La advertencia francesa se ha visto respaldada por unas declaraciones del primer ministro británico, David Cameron, en las que prevé “sanciones duras si Moscú no cambia de rumbo”, según ha declarado a la prensa alemana. Cameron es uno de los líderes europeos que más firmes se muestran contra Putin, en línea con la actitud estadounidense, partidaria desde un primer momento de castigar a Rusia por sus excesos en este conflicto.

Precisamente en Londres se ha celebrado este martes una reunión restringida de representantes de la diplomacia británica, estadounidense y de otros países comunitarios y extracomunitarios para coordinar una especie de respuesta internacional a la afrenta rusa, según informan fuentes diplomáticas. Se trata de pactar un conjunto de sanciones que fortalezcan la respuesta de Occidente al episodio de Crimea y al apoyo que Moscú está prestando a la disidencia contra el Gobierno ucranio.

Aún existe una oportunidad de que todas estas medidas no lleguen a entrar en vigor, al menos no de manera inminente. Si el diálogo que intenta mantener el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, con las autoridades rusas avanza, “las sanciones no serán inmediatas”, según el ministro francés de Exteriores. En todo caso, la diplomacia europea es cada vez más consciente de que la actitud del presidente ruso, Vladímir Putin, no alienta esa esperanza.

La imposición de sanciones ha sido, hasta el momento, una opción con poco respaldo de la UE. Por experiencias anteriores, Bruselas sabe que el Kremlin suele responder a los desafíos endureciendo su actitud, una opción que no beneficia ni a Europa ni a Kiev. Más allá de sus propias dudas sobre la efectividad de estas medidas, en Bruselas pesa el recelo de los propios ucranios a que Europa penalice a sus vecinos rusos. “El principal objetivo de las sanciones no debería ser castigar a Rusia, sino rebajar la escalada de tensión. Lo más inteligente sería un apoyo generoso y coordinado a Ucrania”, asegura el embajador ucranio ante la UE, Kostiantyn Yelisieyev, a EL PAÍS y otros tres medios europeos.

Más que atacar a Rusia, lo que este representante ucranio espera de la Unión Europea es que le ofrezca un horizonte creíble de adhesión al club comunitario como respuesta al levantamiento popular que creó en este país el rechazo de su expresidente, Víctor Yanukóvich, a firmar un acuerdo de asociación con la UE, y que acabó con el derrocamiento del régimen. “Se nos debería dar una perspectiva de integración tan pronto como sea posible, como se hizo con los Balcanes”, considera este diplomático.

Los representantes comunitarios han eludido precisar si la relación más estrecha que ofrecen a Ucrania culminaría en algún momento con la oferta de adhesión a los Veintiocho, pues no existe acuerdo al respecto. El único que se ha mostrado claramente a favor de esta pertenencia ha sido el Partido Popular Europeo, mayoritario hasta ahora en el continente. En el congreso celebrado la semana pasada en Dublín, sus dirigentes abogaron por ofrecer a Ucrania un horizonte de entrada en el club comunitario.