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Estados Unidos dice que Siria no cumple con la entrega de armas

El Departamento de Estado asegura que el régimen de Damasco ha entregado menos de un 5% del armamento acordado en el plan respaldado por Naciones Unidas

Búsqueda de supervivientes entre los restos de un edificio bombardeado cerca de Alepo.rn
Búsqueda de supervivientes entre los restos de un edificio bombardeado cerca de Alepo. REUTERS

El Departamento de Estado ha declarado este jueves que Siria ha entregado para su destrucción menos de un 5% de la armas químicas declaradas por el régimen, lo que está muy lejos de los plazos fijados por el acuerdo respaldado por Naciones Unidas. “Hoy se cumple un mes de retraso sobre el plazo del 31 de diciembre que se acordó para entregar las armas más peligrosas”, dijo la portavoz del departamento de Estado, Jen Psaki. “En todo este tiempo, el régimen sirio ha llevado menos del 5% de sus armas” al puerto sirio de Latakia, puntualizó Psaki.

La reacción del departamento de Estado llegaba casi a la vez que la declaración del portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, que durante unas declaraciones a la prensa a bordo del Air Force One -que trasladaba al presidente a Milwaukee (Wisconsin) para asistir a un acto para promover la agenda expuesta durante su discurso del estado de la Unión- insistió en que era “responsabilidad del régimen de Al Asad transportar esas armas para facilitar su entrega y destrucción”. “Esperamos que cumpla con su compromiso”, finalizó el protavoz presidencial.

No solo la diplomacia y la Casa Blanca reaccionaron a la tímida respuesta de Damasco para entregar sus arsenales químicos. El secretario de Defensa norteamericano, Chuck Hagel, reconocía desde Varsovia (Polonia) que la Administración estaba “preocupada” con “el retraso” del Gobierno sirio a la hora cumplir el calendario que prometió respetar. “Damasco tiene la obligación de cumplir con el compromiso adquirido”, añadió en la misma línea el jefe del Pentágono.

El proceso debería de quedar concluido en el primer semestre de 2014, un plazo que la ONU todavía espera que se cumpla. A ese respecto fue interrogada en rueda de prensa repetidas veces la portavoz del Departamento de Estado, quien se limitó a decir que el cumplimiento de todo acuerdo tiene “altos y bajos” y hay que estar preparado para ello. Ante la pregunta de que si la Administración demócrata no había sido muy ingenua a la hora de declarar como gran éxito un acuerdo que ahora, cuando mínimo, se está retrasando en su cumplimiento, Psaki solo dijo que quedaba tiempo.

El proceso debería de quedar concluido en el primer semestre de 2014, un plazo que la ONU todavía espera que se cumpla

Hagel explicó en Varsovia que había contactado con su homólogo ruso, Sergei Shoigu, para que se sumase a la presión a Damasco e instase al Gobierno sirio a que intensificase sus esfuerzos para destruir su arsenal de armas químicas. “Desconozco las razones, o si se trata de falta de competencia, por las que el Gobierno sirio ha incurrido en estos retrasos", explicó el secretario de Defensa. La portavoz de la diplomacia norteamericana declaró que era de sobra conocido que el régimen sirio tiene “la capacidad para mover esas armas ya que lo ha hecho antes en multitud de ocasiones durante el conflicto”. “El propio secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha certificado esa capacidad en varios informes”, concluyó Psaki.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCW, siglas en inglés) se reunió ayer en su sede de La Haya y advirtió de que el plan establecido para destruir todo el arsenal químico sirio en la primera mitad de 2014 puede sufrir retrasos debido, principalmente, a problemas de seguridad sobre el terreno y a la complejidad del proceso.

“Nos unimos a la OPCW para pedir al régimen de Al Asad que intensifique sus esfuerzos para asegurar que sus obligaciones y compromisos internacionales se cumplen de manera que esos materiales puedan ser sacados de Siria de la forma más rápida y segura posible”, insistió Carney.

El plan acordado entre Rusia, Estados Unidos y Siria es que el arsenal químico sirio salga del puerto de Latakia y sea transferido en un puerto del sur de Italia al navío estadounidense Cape Ray, donde se procederá a la neutralización del material. Posteriormente, los residuos serán tratados por empresas privadas elegidas por la OPCW.