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YURI MIROSHNICHENKO | Representante presidencial

“Yanukóvich quiere repartir el poder, pero la oposición, no”

El presidente de Ucrania quiere que la oposición participe en el Gobierno para "restablecer la confianza" en el Ejecutivo

Yuri Miroshnichenko, Representante presidencial de Ucraina.
Yuri Miroshnichenko, Representante presidencial de Ucraina.

El presidente de Ucrania, Víctor Yanukóvich, quiere que los líderes de la oposición participen en el Gobierno para "restablecer la confianza" de la sociedad en el Ejecutivo ya, sin esperar a otra Constitución que sustituya el modelo presidencialista vigente por otro presidencial-parlamentario. Así lo afirma el representante del jefe del Estado en la Rada, Yuri Miroshnichenko. Es el diputado del Partido de las Regiones (PR) que presentó en la Rada Suprema (Parlamento) el proyecto de ley de amnistía condicionada aprobado el pasado miércoles por la noche.

Poco después, en la madrugada del jueves, EL PAIS entrevistó a Miroshnichenko. "El mensaje del presidente es que estamos dispuestos a compartir el poder con la oposición, pero, por desgracia, sus líderes se han negado", sostiene. "La puerta está abierta. La propuesta sigue en vigor, pero no por mucho tiempo, porque el país no puede estar eternamente sin Gobierno". El objetivo es "restablecer la confianza en el Ejecutivo mediante las figuras de los políticos de la oposición".

Antes de salir de la Rada, el representante de Yanukóvich se cruzó con dos líderes de la oposición, Arseni Yatseniuk y Vitali Klichkó, que abandonaban fatigados el edificio donde se habían batido por una amnistía sin condiciones. "Lo entiendo todo, lo entiendo todo", exclamó con gesto piadoso dirigiéndose a ellos. El diputado, un abogado que antes de entrar en política fundó una agencia de detectives, es la correa de trasmisión, el responsable de asegurarse de que los legisladores del Partido de las Regiones (PR) votan al gusto del jefe del Estado.

La nueva ley establece que el desalojo de los edificios oficiales (ministerios, sedes de alcaldías y administraciones regionales) es condición previa para aplicar la amnistía a quienes han sido procesados, o pueden serlo, por delitos cometidos en el marco de las protestas que duran desde hace más de dos meses. Para que la amnistía se aplique los manifestantes deben desalojar las sedes oficiales en el plazo de 15 días desde la entrada en vigor de la ley. Pero los manifestantes pueden continuar sus protestas pacíficas en las plazas, en la calle e incluso en la sede central de los sindicatos. Según Miroshnichuk, se trata de una "ley de compromiso", "el primer paso para generar confianza y para que la Administración pueda volver a funcionar con normalidad".

"Dijimos a los líderes de la oposición lo que era real y lo que no lo era. Hicimos concesiones y ampliamos el ámbito de la amnistía a categorías de delitos que la oposición nos propuso", reitera. El lanzamiento de cócteles molotov "está en el marco de la amnistía", pero "torturas y asesinatos se resuelven en el marco de la legislación general", precisa. En una línea argumental sobre la que se pueden hacer interpretaciones, Miroshnichenko defiende a sus oponentes como si de sus propios correligionarios se tratara: "El Maidán [la "plaza" en el sentido de manifestación] no tiene motivo para desconfiar de sus representantes. No les han traicionado", sostiene.

Yanukovich se personó en la Rada y se ha dicho que amenazó con disolverla si una cincuentena de diputados del PR rebeldes perseveraban en su intención de aprobar el proyecto de la oposición para una amnistía sin condiciones."Algunos diputados del PR estaban dispuestos a votar por el proyecto de la oposición", admite el representante presidencial, pero "tras analizar el contenido de todos los proyectos de ley para ver cómo se rebajaba realmente la tensión, nuestro grupo parlamentario concluyó que el documento óptimo y más equilibrado era el que yo firmé, por su contenido y por las garantías". "El presidente estaba interesado en que la ley fuera aprobada por todos los grupos parlamentarios y que fuera un compromiso social, en lugar de la decisión de una parte del Parlamento. Por eso trató de convencer a los líderes de la oposición, pero ellos por desgracia dijeron que no habían recibido el mandato de sus partidarios y no la podían votar", afirma.

Como alternativa a la amnistía, Yanukovich formuló una opción con "tres componentes": "Elecciones parlamentarias anticipadas, enmiendas en la Constitución para sustituir el sistema presidencial por un sistema parlamentario-presidencial y elecciones anticipadas del presidente". El orden de los factores importa y altera el producto. Yanukóvich está dispuesto a presentarse a elecciones en el marco de un nuevo sistema político presidencial-parlamentario, pero, dice Miroshnichenko, para cambiar la Constitución se necesita "un año, dos periodos de sesiones parlamentarias, o tal vez algo más de seis meses". Así las cosas, habría que esperar a 2015, el año en el que expira el mandato presidencial .

¿Se da cuenta de que los líderes de la oposición no controlan la plaza? "No diría controlan, sino influyen", corrige Miroshnichenko. "Los líderes tienen más información que los manifestantes y tratan de realizar mediante el diálogo las expectativas que llevaron a la gente a la calle", dice.

"Los líderes de la oposición plantearon todas las exigencias de los manifestantes, el cese del Gobierno, del presidente, las elecciones anticipadas al Parlamento, pero este fue un diálogo sobre lo que es real y lo que no es real", plantea. "Con la propuesta a los líderes de la oposición para que participen en el Gobierno queremos trasmitir el mensaje de que no usurpamos el poder" y también que "el fin del Partido de las Regiones y del presidente no es el poder, sino la estabilidad", dice. "Comprendemos y compartimos la inquietud de la gente, pero debemos darle un camino real en su propio interés". "Para parar la violencia adoptamos la amnistía, dice y, si la sociedad demanda que el poder deje de estar tan concentrado el presidente está dispuesto a hacer concesiones", agrega.

¿Sigue el presidente buscando un jefe de Gobierno o tiene y candidato? "El mensaje del presidente es que estamos dispuestos a compartir el poder con la oposición, pero, por desgracia, los líderes de la oposición se han negado". Miroshnichenko no se da por vencido: "Aún no hay una reacción oficial de sus fuerzas políticas [las de la oposición]. La puerta está abierta. La propuesta sigue en vigor, pero no por mucho tiempo, porque el país no puede estar eternamente sin Gobierno". Se trata, dice, de "restablecer la confianza en el Gobierno mediante las figuras de los políticos de la oposición".

 

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