Chile espera el fallo con realismo, cautela y expectación

El Presidente Sebastián Piñera y la mandataria electa, Michelle Bachelet, dejan de lado las diferencias políticas y actúan como bloque a la espera de la sentencia de La Haya

El presidente de Chile, Piñera, el lunes 20 de enero.
El presidente de Chile, Piñera, el lunes 20 de enero.J. M. DE LA MAZA (EFE)

El Gobierno chileno ha afinado en detalle su despliegue para este lunes 27 de enero, cuando la Corte Internacional de Justicia de Naciones Unidas (CIJ), con sede en La Haya, dé a conocer su veredicto sobre la demanda marítima interpuesta por Perú en 2008. El Presidente Sebastián Piñera, que verá la lectura de la sentencia en el Palacio de La Moneda, sostendrá de inmediato una conversación telefónica con la mandataria electa, Michelle Bachelet, que durante su Administración deberá implementar la decisión del tribunal internacional. El objetivo es afrontar el veredicto como una política de Estado, que trasciende las diferencias entre los distintos bloques políticos. Sobre todo porque las autoridades chilenas, las actuales y las que asumirán el próximo 11 de marzo, pronostican en privado que el escenario no es del todo favorable para Chile.

La noticia se espera con realismo, cautela y expectación. Los medios de comunicación han desplegado coberturas especiales en Santiago, Lima, La Haya y la frontera chileno-peruana y el fallo ha puesto en alerta a los círculos políticos y empresariales. Bachelet esperará el dictamen en su excuartel general de campaña junto a sus tres ministros políticos y a su futuro canciller, Heraldo Muñoz, que este sábado sostuvo una reunión de coordinación de casi cuatro horas con el actual titular de Relaciones Exteriores, Alfredo Moreno. Los empresarios han salido a entregar señales de calma: “Afortunadamente, ambos países tienen una estrategia de desarrollo que se caracteriza por el papel del mercado”, señaló al periódico El Mercurio Hermann von Mühlenbrock, presidente de la SOFOFA, la gremial del sector industrial chileno.

El conflicto limítrofe es complejo y resulta incomprensible en su detalle para la mayor parte de la población. El Gobierno, consciente de que el fallo puede despertar los ánimos apasionados, ha tomado medidas para resguardar la seguridad. El ministro del Interior, Andrés Chadwick, viajó a Arica para coordinar a las policías y dispuso de mayor control en el consulado peruano en la ciudad nortina. La embajada de Lima en Santiago será vigilada con especial precaución, como también la Plaza de Armas de la capital: desde hace años este lugar emblemático ha sido el principal punto de reunión de los peruanos sencillos que han llegado a Chile a trabajar.

Todo parece organizado en detalle para que no haya errores ni espacio para las improvisaciones. Luego de conocer la resolución y conversar con Bachelet, Piñera sostendrá una reunión con el presidente del Senado, de la Cámara, los integrantes de las comisiones exteriores del Parlamento y los líderes de los partidos políticos con representación en el Congreso, para informar de los alcances de la sentencia y acordar una postura común. Nadie reaccionará antes de que lo haga el propio Presidente, que tan pronto como le sea posible dará un mensaje a los ciudadanos desde uno de los patios del Palacio de La Moneda, probablemente a la misma hora que el Jefe de Estado de Perú se dirija a sus compatriotas. El Gobierno ha preparado despliegues comunicacionales diversos atendiendo a las diferentes resoluciones que podría tomar la Corte Internacional.

Las autoridades chilenas pronostican en privado que el escenario no es del todo favorable para Chile
Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

La Moneda maneja al menos cuatro escenarios que van desde un triunfo completo hasta el fallo más adverso: que La Haya valide los tratados de 1952 y 1952 y los reconozca como acuerdos limítrofes, la mejor noticia para Santiago; que Perú logre obtener una zona de aguas internacionales de 25.000 kilómetros cuadrados; que Lima consiga que la frontera terrestre avance 260 metros hacia al sur; y que el tribunal internacional dé la razón a Perú respecto al límite marítimo y le conceda 38.000 kilómetros cuadrados de mar chileno. En este caso, reconocen las autoridades chilenas, los principales perjudicados serían los pescadores artesanales e industriales que trabajan en la zona, con quienes el canciller Moreno ha sostenido múltiples encuentros en la última semana.

Uno de los aspectos que generan mayor incertidumbre es la aplicación del fallo, pese a que tanto La Moneda como Palacio Pizarro se han comprometido a acatarlo. Después de una reunión con el Consejo de Seguridad Nacional, el Presidente Piñera señaló el lunes 20 que la ejecución del dictamen “será gradual y acordada con Perú”. La canciller peruana, sin embargo, en entrevista conjunta concedida a los periódicos La República y La Tercera, señaló que la sentencia “es jurídicamente exigible y mandatoria para ambos países, desde el momento de la lectura”.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS