Rusia tienta a Ucrania con una rebaja del gas para que siga en su órbita

Yanukóvich confía en que Putin le facilite hoy en Moscú nuevos créditos

Activistas proeuropeos en la plaza de la Independencia ayer en Kiev.
Activistas proeuropeos en la plaza de la Independencia ayer en Kiev.sergei grits ((ap))

El presidente de Ucrania Víctor Yanukóvich tiene una cita crucial para su país este martes en Moscú. Del resultado de la reunión que mantendrá con Vladímir Putin, al frente de la comisión bilateral entre los dos países, dependerá en gran medida la evolución de la crisis política, económica y social que sacude a Ucrania. Las autoridades ucranias aún tiene oportunidad de elegir entre dos proyectos considerados incompatibles: la Unión Aduanera (UA) en torno a Moscú o el acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE). Esta es la cuarta visita de Yanukóvich a Putin en menos de dos meses.

El "euromaidán" de Kiev, la manifestación permanente a favor del acuerdo de Asociación con la UE, ha advertido al presidente que no debe firmar ningún acuerdo que integre a Ucrania en la UA, la organización que integra a Bielorrusia y Kazajistán en una política común con Rusia para la creación de la Unión Euroasiática en 2015.

Ucrania está en una precaria situación financiera y necesita créditos (para pagar otros créditos) y rebajas en la factura del gas (para no acumular más deudas con Gazprom, el monopolio exportador del gas ruso). Los representantes oficiales rusos sugieren, pero no afirman con rotundidad, que Kiev puede obtener ambas cosas en Moscú. Lo que no dicen es con qué contrapartidas para la política exterior y para los activos estratégicos de Ucrania "Si firma algo con la UA, Yanukóvich puede quedarse en Moscú", dijo en Kiev Arseni Yatseniuk, uno de los líderes de la oposición. El servicio de Prensa del Kremlin informó, sin detalles, que durante la visita Yanukóvich se firmará un "sólido paquete de documentos".

La metáfora de las "dos puertas" abiertas, una al Este y otra al Oeste, seguía siendo válida para Kiev el lunes, pero se trata de dos puertas de distintos diseños, tamaños y cerraduras y, paradójicamente, las llaves del Este están en el Oeste y viceversa. El primer ministro, Mikola Azárov, insiste en que su país mantiene la opción europea y que no va a firmar nada que directa o indirectamente la integre en la Unión Aduanera. Y lo mismo le ha dicho el presidente Yanukóvich al senador republicano John MacCaine en Kiev.

El lunes en Moscú, Andréi Beloúsov, asesor de Putin, afirmó que Rusia está dispuesta a prestar ayuda financiera a Ucrania "si se produce tal solicitud". Kiev mantiene conversaciones para la concesión de un crédito por valor de 15.000 millones de dólares por parte de Rusia, según informó la agencia Bloomberg basándose en dos fuentes, una de las cuales adelantó que Ucrania puede recibir 5000 millones antes de fin de año. Por su parte, el ministerio de Finanzas de Rusia confirmó las conversaciones sobre la concesión de un crédito. "La situación en Ucrania es tal ahora que sin facilitar créditos (..)no puede mantener la estabilidad económica", afirmó el asesor presidencial. A la pregunta de si se planea firmar algún documento sobre la integración en la UA, Beloúsov respondió que "el trabajo sobre la Unión Aduanera está en marcha de forma permanente por eso, en cierto sentido, si", según informó la agencia Itar-Tass. Por su parte, el ministro de desarrollo económico de Rusia, Alekséi Uliukáyev, confirmó que acudirá a la cita del martes con un plan de acción para eliminar las barreras comerciales bilaterales, pero señaló que la incorporación de Ucrania a la UA es un tema "amplio y difícil" y no hay que esperar que se concrete ahora.

En Kiev el primer ministro ucraniano, Mikola Azárov, declaró al canal de televisión Inter que Ucrania y Rusia planean reanudar las conversaciones para fundar un consorcio trilateral con participación de Europa para gestionar la red de gasoductos que cruza el territorio ucraniano. Esta instalación considerada estratégica por Ucrania ha "dejado de ser rentable", dijo Azárov. Esta devaluación se ha producido debido al descenso del volumen de exportación de Gazprom por esa vía y debido también a la apuesta de Rusia por nuevas rutas de transporte (entre ellas el gasoducto del Norte que une Alemania y Rusia por el fondo del Báltico) para puentear a Ucrania, tras varias disputas entre los dos países eslavos que alteraron el suministro de gas a Europa. Azárov consideraba posible una rebaja en el precio del gas y señaló que la cifra de la rebaja se decidirá en la reunión de los dos presidentes. "Por primera vez en tres años y medio tenemos una oportunidad de resolver los asuntos que eran el principal factor negativo en el desarrollo de la economía", dijo Azárov.

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Desde el pasado verano Moscú ha presionado a Kiev con diversas sanciones para convencerla que no le conviene firmar el acuerdo de Asociación con Bruselas. Las sanciones afectan a las importaciones de vagones de ferrocarril, metalurgia y chocolate entre otras cosas y han sido aplicadas a pesar de que Ucrania y Rusia forman parte de una zona de libre comercio en el ámbito de la Comunidad de Países Independientes (países ex soviéticos).

El primer ministro había dicho que el Fondo Monetario Internacional había prometido a Kiev un crédito pro valor de 4.000 millones de dólares si el país cumple las condiciones que le han sido impuestas. A fines de 2014, Ucrania tiene que pagar cerca de 10.000 millones de deuda exterior, según cálculos de la agencia Moody´s. En noviembre las reservas de divisas se contrajeron a 18.800 millones de dólares (de 20.600 millones de dólares el mes anterior) y el Banco Nacional gastó 800 millones de dólares para sostener la grivnia y 950 millones para pagar la deuda ante el Fondo Monetario Internacional. El FMI está dispuesto a ayudar a Ucrania, a condición de que realice reformas, incremente las tarifas del gas y los precios de la energía para el consumo privado, y liberalice la grivnia entre otras cosas. El viceprimer ministro Serguéi Arbúzov, que estuvo negociando en Bruselas la semana pasada, dijo que Kiev confía en llegar a un acuerdo con el FMI para la concesión de un crédito de 15.000 millones de dólares.

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Sobre la firma

Pilar Bonet

Es periodista y analista. Durante 34 años fue corresponsal de EL PAÍS en la URSS, Rusia y espacio postsoviético.

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