Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una falsa alerta de bomba obliga a evacuar parte del campus de Harvard

La policía ha tardado seis horas en autorizar la reapertura de los edificios amenazados

La universidad ha suspendido los exámenes finales previstos para hoy

Los estudiantes evacuados se han refugiado en el Annenberg Hall de la universidad de Harvard.
Los estudiantes evacuados se han refugiado en el Annenberg Hall de la universidad de Harvard. REUTERS

Un aviso que alertaba de la presencia de explosivos en cuatro edificios de Harvard, ha obligado a los responsables de la universidad a ordenar a primera hora de la mañana la evacuación de los mismos. Tras poco más de seis horas peinando el campus para confirmar la presencia de artefactos sospechosos, los distintos cuerpos de policía que se han desplazado a la zona han autorizado la reapertura, al no hallar ningún tipo de material explosivo. La restricción del acceso al Harvard Yard, la parte más antigua del campus, y el epicentro del mismo, activada desde las nueve de la mañana se levantó al filo de las dos (hora local). La alerta ha obligado a la dirección de la universidad a cancelar los exámenes finales previstos para el día de hoy.

La policía de la universidad recibió el aviso de la existencia de explosivos en cuatro edificios del campus alrededor de las nueve de la mañana e, instantes después, emitía una alerta instando a evacuar esas instalaciones. Media hora después publicaba en su página web un comunicado ordenando la desocupación y aconsejando a los estudiantes no desplazarse hacia ellos. “Como medida de precaución, los edificios han sido evacuados mientras el aviso de bomba es investigado”, se indica en la nota que fue remitida a los alumnos, a los profesores y a los trabajadores de Harvard por correo electrónico y a través de Twitter. A las once de la mañana el portavoz de la policía de la universidad de Harvard ha señalado que todavía no se había encontrado ningún artefacto sospechoso.

A lo largo de la mañana se ha levantado la orden de evacuación del Thayer Hall, una residencia de estudiantes, del Emerson Hall, la sede del departamento de Filosofía, y del Serverd Hall, un edificio de ladrillo encarnado construido a comienzo del XIX que alberga aulas de clase y lectura. A las tres, con la reapertura del Centro de Ciencia, con decenas de laboratorios de astronomía, física y química, el último de los cuatro edificios amenazados, ha dado por concluido el dispositivo de emergencia activado.

Miembros del equipo antiexplosivos y agentes de la policía estatal, de Cambridge, de la universidad de Harvard, de la de Boston y de la de Tráfico se han desplazado hasta el campus para investigar la existencia de bombas o artefactos explosivos. A mediodía sesumaron efectivos del Departamento de Seguridad Nacional. El fantasma del atentado de Boston, que el pasado 15 de abril mató a tres personas e hirió a más de 250, ha pesado en el despliegue de seguridad ordenado por las autoridades. Además de las instalaciones universitarias, el área alberga 13 residencias de estudiantes y oficinas administrativas. El presidente de EE UU, Barack Obama, antiguo estudiante de esa universidad, está siendo informado de cómo evoluciona la situación, ha confirmado el Consejo de Seguridad Nacional.

Sin embargo, de acuerdo con las informaciones facilitadas por los medios locales, la sensación en el campus siempre fue de bastante tranquilidad y muchos sostienen que se trata de una falsa alarma, una broma de algún estudiante para suspender los exámenes finales que comenzaban esta semana. “Tras el anuncio [de que se cancelaban las pruebas previstas para la mañana] los estudiantes han prorrumpido en aplausos”, señalaba en su cuenta de Twitter The Harvard Crimson. Un empleado de la librería de la universidad aseguraba al portal boston.com que “los estudiantes parecían bastante relajados”.

Muchos de los alumnos afectados por la evacuación se han refugiado en Annenberg Hall, que, de acuerdo con las fotos mostradas por varios medios de comunicación, se encuentra bastante repletos. Algunos alumnos piden a las autoridades de la universidad más claridad el respecto de lo que está sucediendo. La policía ha restringido el acceso al Harvard Yard y sólo permite el acceso a esa zona, que comprende unas 10 hectáreas, a quienes tengan un carnet de la universidad.