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Un pacto de toda la oposición de Luxemburgo descabalga a Juncker

El partido democristiano del exprimer ministro, el CSV, pasaría, tras 18 años, a la oposición pese a haber sido el más votado en las elecciones del pasado domingo

Xavier Bettel, alcalde de Luxemburgo y líder del hasta ahora opositor Partido Democrático.
Xavier Bettel, alcalde de Luxemburgo y líder del hasta ahora opositor Partido Democrático. AFP

La crisis económica no parece tener freno en la erosión de los gobiernos europeos. Aunque en el caso de Jean-Claude Juncker, pesan más los escándalos de espionaje y los más de 18 años que ha pasado al frente del gobierno luxemburgués. A pesar de que su partido ganó las elecciones anticipadas celebradas el pasado domingo, el 33% de los votos obtenidos no le son suficientes para formar Gobierno y Juncker se ha convertido en el exprimer ministro más antiguo de Europa. Una coalición inédita entre liberales, socialistas y verdes ha arrebatado el poder al Partido Popular Socialcristiano (CSV), que sólo había estado en la oposición una vez, tras las elecciones de 1974.

El cambio histórico va camino de personalizarse en Xavier Bettel, líder de los liberales del Partido Democrático (DP). Sería también un giro estético: en 2011, Bettel fue elegido alcalde de Luxemburgo con tan solo 38 años. En estas elecciones, los liberales han pasado de 9 a 13 escaños respecto a 2009 y el Partido Socialista Obrero (LSAP) mantiene sus 13 diputados. Sumados a los que obtuvieron los verdes, un eventual Gabinete tripartito sobrepasará con 32 escaños el mínimo requerido para formar gobierno.

La decisión de formar una coalición, que no se había producido hasta ahora a escala nacional, no sentó bien entre las filas del CSV. “Esta coalición representa solo al 48% de los electores”, afirmó ayer el vicepresidente del partido de centroderecha, Claude Wiseler, para quien el acuerdo “va en contra de la tradición política luxemburguesa”.

Juncker se vio obligado a adelantar las elecciones el pasado julio, cuando se desató la polémica por un escándalo de espionaje. Los diputados del Parlamento luxemburgués denunciaron al primer ministro por no denunciar las imprudencias que los servicios secretos llevaban a cabo en cuanto supo de su existencia. Desde escuchas al propio Juncker y al gran duque Enrique, hasta desvíos de dinero público para la compra de coches de uso privado para los servicios de inteligencia.

El gran duque Enrique pidió el lunes al expresidente del Eurogrupo que su Gobierno continúe en funciones hasta que se haya concluido la formación del nuevo Eejecutivo. Cuando esto ocurra, la era Juncker habrá terminado definitivamente. Tras las elecciones de 2009, socialistas y CSV gobernaron con una coalición que se firmó 43 días después de la celebración de los comicios.

Si bien no se había dado nunca un Gobierno en Luxemburgo que no contara con el partido vencedor de las elecciones en número de votos, sí hubo coaliciones en las elecciones locales de 2011 que no incluían al partido con mejores resultados. En las ciudades de Bettembourg y Käerjeng, el CSV gobernó sin obtener la mayoría de los votos con el apoyo de verdes y los liberales.