El vandalismo hace estragos en el centro de Río

Los ‘black blocs’ revientan una marcha contra la privatización educativa por el centro de la ciudad

El centro de Río de Janeiro ha amanecido este martes con restos de numerosos destrozos provocados por vándalos encapuchados e infiltrados en una manifestación que, en la víspera, recorrió la arteria principal del barrio en defensa de mejoras laborales para el profesorado de secundaria y contra las políticas educativas de los Gobiernos Estatal y Municipal de Río, encabezados por Sergio Cabral y Eduardo Paes. La concentración, que según el sindicato de profesores reunió a 50.000 personas y según la policía 10.000, se desarrolló con total normalidad hasta las ocho de la noche del lunes, cuando grupos descontrolados de los denominados Black Blocs comenzaron a arremeter contra agencias bancarias, edificios públicos y mobiliario urbano. Ante los primeros signos de violencia, los manifestantes, profesores y estudiantes en su mayoría, abandonaron la zona.

A partir de ese momento los radicales se cebaron con nueve agencias bancarias, destrozadas y saqueadas, decenas de cajeros automáticos rotos, un autobús en llamas y diez más que fueron apedreados. Las fachadas de varios edificios oficiales, entre ellos la de la Cámara Municipal, han quedado pintadas con aerosol. Los ataques y enfrentamientos con la policía se desarrollaron en varios puntos del centro de la ciudad entre barricadas en llamas, cohetes, pedradas y cócteles molotov, reproduciendo las ya conocidas imágenes de otras manifestaciones que han tomado las calles de Brasil desde hace varios meses y que, aunque con menor intensidad, siguen reproduciéndose periódicamente.

Según el presidente de la Cámara Municipal de Río, Jorge Felippe, cerca de 400 encapuchados atacaron la sede legislativa, causando cuantiosos destrozos y pintando la puerta principal. “Corrimos un serio riesgo de incendio, pero la policía consiguió dispersar a los manifestante y la situación no acabó siendo más grave”, declaró.

Los altercados acabaron con la detención de quince personas, de las cuales catorce fueron puestas en libertad a lo largo de la noche. Los profesores de secundaria reivindican durante estos días un giro radical en las políticas educativas públicas que, según ellos, en realidad benefician al sector privado.

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