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Siria presiona a Israel para que declare sus arsenales de armas no convencionales

El Asad dice que Israel debería firmar los acuerdos internacionales de desarme

Netanyahu dice que su gobierno debe "estar preparado y listo para defenderse"

Los recientes acuerdos diplomáticos entre Rusia y Estados Unidos no sólo han aligerado la presión militar sobre Siria, también han tenido una consecuencia que el régimen de Bachar el Asad ha aprovechado sin dilación: la presión para que Israel, que se ha mantenido al margen de la guerra civil que en 30 meses ha matado a más de 100.000 personas, declare un arsenal de armas químicas y biológicas que, según una serie de documentos de la Agencia Central de Inteligencia de EE UU recientemente revelados, ha amasado para defenderse durante décadas.

Los oficiales israelíes han insinuado en las jornadas recientes de que consideran que la zona, inestable y con numerosos enemigos alrededor, no les permite deshacerse de los arsenales de unas armas de destrucción masiva que no han sido declaradas públicamente nunca. “Israel debe estar preparado y listo para defenderse, solo, contra cualquier amenaza”, dijo este domingo el primer ministro Benjamín Netanyahu en una ceremonia de conmemoración de los 40 años de la guerra de Yom Kipur, cuando Egipto y Siria atacaron por sorpresa a Israel.

Los gobernantes sirios han tratado de distraer a la comunidad internacional señalando al otro lado de la frontera. En una entrevista con una televisión rusa, Bachar el Asad dijo el jueves que todos los países en la zona “deberían aceptar acuerdos internacionales”. “E Israel es el primer país que debería hacerlo, dado que tiene armas nucleares, químicas y biológicas”, añadió. “Las armas químicas de Siria son un medio de disuasión contra el arsenal nuclear israelí”, añadió en rueda de prensa Bachar Yafari, embajador sirio ante la ONU.

Bachari mostró en su comparecencia un documento publicado la semana pasada por Foreign Policy, de 1982, en el que la CIA asegura que Israel disponía entonces de “una planta de producción y almacenamiento de agentes nerviosos de armas químicas”, como complemento a su programa nuclear. Un informe publicado el fin de semana en la revista Bulletin of the Atomic Scientists asegura que Israel cuenta con 80 cabezas atómicas y que en 2004 congeló su programa nuclear, dado que sus líderes las consideran suficientes para defenderse en este momento.