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Merkel culpa al SPD de los problemas griegos

La canciller responsabiliza a los socialdemócratas de la entrada de Grecia en el Euro

La canciller habla ayer en la apertura del día europeo de la bicicleta.
La canciller habla ayer en la apertura del día europeo de la bicicleta. AP

La canciller y líder democristiana Angela Merkel (CDU) acusa a la oposición de centroizquierda de haber provocado los problemas financieros de Grecia al admitir su ingreso en la Moneda Única en 2000. Gobernaba entonces Alemania el canciller socialdemócrata Gerhard Schröder (SPD), que presidió una coalición con Los Verdes durante dos legislaturas (1998-2005). Merkel ha salido así al paso de las críticas del SPD, que acusa a los democristianos de ocultar a los alemanes el verdadero precio de un nuevo rescate griego en 2014.

El ministro de Hacienda de Merkel, el también democristiano Wolfgang Schäuble, admitió la semana pasada que este tercer rescate será inevitable una vez concluyan los pagos del paquete previo. Schäuble puso así las impopulares ayudas a Grecia en el foco del debate electoral, sólo unas semanas antes de los comicios del 22 de septiembre. Durante un acto de campaña al norte de Alemania, Merkel defendió a su ministro asegurando que “Grecia no debería haber ingresado en la Eurozona”. Fue su predecesor socialdemócrata quien “ablandó los pactos de estabilidad” y abrió la puerta del euro para Atenas.

El ministro de Finanzas, Wolfgang Shäuble, admitió la semana pasada que el tercer rescate a Grecia es inevitable

Schäuble intenta salir por su propio pie de la posición defensiva en la que quedó tras sus declaraciones. Acusa al SPD de “sembrar el pánico” entre los votantes, “exagerando” la cifra que a su juicio necesitará Grecia para evitar la bancarrota a partir del año que viene. El parlamentario del SPD Carsten Schneider había declarado en el populista diario Bild, uno de los más críticos con los rescates griegos, que se precisarán más de 75.000 millones de euros para que el socio mediterráneo evite suspender pagos antes de 2020. Schäuble habla, por su parte, de unos 11.000 millones de euros en los dos años próximos. El Fondo Monetario Internacional (FMI), que es parte de la troika de acreedores en los rescates junto al Banco Central Europeo (BCE) y los socios del euro, también tasa en esa cantidad las necesidades de Grecia entre 2014 y 2015.

La mención a los problemas griegos por parte de Schäuble provocó el desconcierto en las propias filas políticas. Su socio bávaro de la Unión Social Cristiana (CSU), Horst Seehofer, se apresuró a calificarlas de “no demasiado afortunadas”, mientras los socialdemócratas de frotaban las manos ante la disputa abierta por el Ministro. Su candidato a la Cancillería Peer Steinbrück (SPD) acusó a Merkel y a Schäuble de mentir abiertamente a los ciudadanos. Varios medios de gran tirada se hicieron eco de un debate, en el que la CDU se lleva la peor parte. Steinbrück ha obtenido así un flanco para asaltar a su rival en el debate electoral televisado, que será el domingo. Su elocuencia ya le confiere una considerable ventaja de salida sobre la canciller.

Los democristianos tratan de minimizar los daños. Entre bastidores difunden que Schäuble, lejos de haber metido la pata, habló de Grecia a sabiendas de que estaba agitando un asunto impopular. Se trata, dicen, de evitar que el descontento por los rescates quede monopolizado por el flamante partido euroescéptico Alternativa para Alemania (AFD), que trata de arañar votos a los democristianos postulando la “liquidación ordenada” del euro o, al menos, su limitación a los países con economías más sólidas. Las expectativas de voto del AFD no superan el 3%, insuficiente para entrar en el parlamento.