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Detenido un editor de prensa venezolano crítico con el Gobierno de Maduro

La fiscalía le acusa de no poder justificar las sumas de dinero que tiene en sus cuentas

Los procesos contra los editores del grupo Sexto Poder, Leocenis García, y del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero, continúan en curso. Este martes en la noche la Dirección de Inteligencia Militar detuvo a García por órdenes de un tribunal. El Ministerio Público le acusa de no poder justificar las altas sumas de dinero que mantiene en sus cuentas y en las de su empresa tanto en Venezuela como en el exterior. Hace un par de semanas el diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela Julio Chávez le había acusado de blanqueo de capitales, evasión fiscal y defraudación tributaria mostrando sus estados de cuenta.

A Otero ya le congelaron sus cuentas personales, una medida que ya había sufrido García la semana pasada, pero aún desconoce el delito que le imputan. Sus abogados aún no conocen el expediente. La Sociedad Interamericana de Prensa ha condenado ambas medidas calificándolas como una campaña de hostigamiento contra la prensa independiente.

García pasó la noche en la sede de la Dirección de Inteligencia Militar, pero este miércoles fue trasladado hacia un sitio desconocido, de acuerdo con la denuncia que hizo su hermana, María Lucía García, a través de la cuenta de Twitter del editor. “Responsabilizo a Nicolás Maduro de lo que le pueda ocurrir”, escribió.

Aunque con abismales diferencias de credibilidad, Sexto Poder y El Nacional han sido firmes opositores del gobierno bolivariano. García es un polémico columnista cuya conducta ética ha sido muy cuestionada en el gremio periodístico. Son célebres los fotomontajes de las portadas. Estuvo preso durante dos años, entre 2008 y 2010, después de destrozar la recepción de un medio regional, El Periódico, con una pistola al cinto. Y en junio pasado fue hecho preso frente a la sede de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones mientras protestaba por la clausura de Atel televisión, una planta que pensaba sumar a su grupo de medios.

Otero encabeza un diario opositor por antonomasia desde su fundación en 1943. El Nacional apoyó la llegada de Hugo Chávez al poder en 1998, pero rápidamente se separó al advertir la deriva autoritaria de su gobierno. Aunque las cuentas del diario no han sido afectadas por la medida, Otero considera que el fin último es doblegar su línea editorial. “Han tomado una demanda entre dos personas para actuar políticamente”, ha explicado sobre la acción del Ministerio Público, que busca precisar el origen de los fondos de una supuesta millonaria deuda contraída por el editor con el ex director del periódico, Alfredo Peña.

Tras la venta de Globovisión a capitales cercanos al gobierno los medios de comunicación venezolanos enfrentan serios problemas para mantener su independencia. No sólo se trata de la crisis consustancial al cambio de modelo de la prensa. También el gobierno los ha acorralado asignando discrecionalmente la publicidad oficial. La empresa privada, no menos acosada por las regulaciones, ha sido muy cautelosa para invertir en medios combativos debido a las regulaciones impuestas por el Estado para repatriar ganancias y obtener insumos importados para su funcionamiento. Pero los editores se niegan a bajar la cabeza.