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La mujer de Carlos presiona en Caracas para que Maduro repatríe a su marido

Isabelle Coutant-Peyre desea reunirse con el Gobierno venezolano, pero este no puede abrir una nuevo frente diplomático

Foto de archivo de Carlos, 'El Chacal'.
Foto de archivo de Carlos, 'El Chacal'. EFE

Hugo Chávez mencionó al terrorista venezolano Ilich Ramírez Sánchez en dos ocasiones, pero murió sin hacer algo más por él que reivindicar su lucha en sus caudalosos discursos. Nicolás Maduro, cuya política internacional sigue el diseño legado por el fallecido caudillo, no lo ha mencionado nunca desde que le sucedió en Miraflores. Hoy El Chacal ha prohibido a sus abogados en Paris que asuman su defensa en un esfuerzo porque Venezuela asuma los costos de su representación legal y que lo repatríe.

Por el momento esas gestiones no se han concretado en un apoyo económico. Su mujer, Isabelle Coutant-Peyre, llegó a Caracas con muy bajo perfil, casi en silencio, y no parece plausible que en las próximas horas levante su perfil. Apenas ayer concedió una entrevista a una emisora que transmite en AM en Caracas, 550, con poca o ninguna pegada en la opinión pública local. “El gobierno debería hacer un esfuerzo para repatriarlo porque él fue detenido ilegalmente en Sudán”, dijo, al tiempo que reiteró su deseo de reunirse con las autoridades locales para discutir el caso de Carlos El Chacal.

La visita de Countant-Peyre encuentra al gobierno de Maduro en el momento menos apropiado para abrirse un nuevo frente de batalla internacional. En menos de un mes el delfín de Chávez ha tenido cuatro roces diplomáticos que no han llegado a más o porque sus contrapartes lo han tomado por simples diferencias, o porque Caracas se ha detenido al filo del precipicio. Por otra parte, Maduro enfrenta un serio problema interno debido a la escasez en los productos de la dieta venezolana –que de acuerdo al Banco Central de Venezuela llegó a 21% en abril- y la cuestionada legitimidad de su victoria.

Un mes después de asumir por primera vez la presidencia de Venezuela, el 3 de marzo de 1999, Chávez le envió una enigmática carta a Carlos, plena de alusiones a Simón Bolívar y un velado respaldo hacia la lucha del terrorista venezolano, que tenía entonces cinco años preso en Francia acusado por un triple asesinato en 1975 y ataques explosivos en ese país en 1982 y 1983, que dejaron 11 muertos y más de 140 heridos. En 2009 el líder bolivariano fue más enfático en su respaldo. Dijo entonces, en un discurso en la clausura del Encuentro Internacional de Partidos de Izquierda, celebrado en Caracas, que Carlos había sido condenado injustamente por la justicia francesa. Chávez denunció que El Chacal había sido secuestrado por la policía francesa.“Lo metieron en un saco y se lo llevaron a París. Allá está preso. Lo reivindico como luchador revolucionario, digan lo que digan. Sobre él cayó una responsabilidad que no es suya”.