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Los ministros europeos buscan etiquetas específicas para los asentamientos judíos

Los jefes de la diplomacia de 13 países europeos quieren que los consumidores sepan qué productos provienen de zonas ocupadas en el Golán, Cisjordania y Jerusalén Oriental

El asentamiento de Pisgat Ze'ev, en Jerusalén Este, con una sección del muro.
El asentamiento de Pisgat Ze'ev, en Jerusalén Este, con una sección del muro. AP

Trece ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, entre ellos el español, han pedido a la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de esa institución que siga a delante con sus planes de exigir que los artículos de consumo producidos en asentamientos israelíes considerados ilegales, en los territorios ocupados de los Altos del Golán, Cisjordania y Jerusalén Oriental, lleven un tipo de etiquetado que los distinga del resto, para que los consumidores dispongan de esa información a la hora de decidir si los adquieren o no.

“Es un paso importante para asegurarnos de que habrá una correcta y coherente implementación de las leyes de protección al consumidor y legislación de etiquetado de la UE”, dicen los ministros en la carta, fechada el 12 de abril y obtenida este viernes por este diario. “El etiquetado correcto de productos es necesario para dar garantías a nuestros consumidores de que no son engañados por información falsa. Si los consumidores europeos tienen confianza en el hecho de que conocen el origen de los bienes que adquieren, los productores tanto de la zona dentro de la Línea Verde de Israel como palestinos se beneficiarán”, añaden.

Con esa medida, los ministros de la UE buscan distinguir los productos israelíes fabricados dentro de las fronteras establecidas tras la guerra de 1967 (los límites que se conocen como Línea Verde) de aquellos que se elaboran en los asentamientos judíos dentro de territorio palestino. Entre los firmantes se hallan, además del español José Manuel García-Margallo, los ministros de Exteriores de Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Irlanda, Luxemburgo, Malta, Holanda, Portugal, Eslovenia y Reino Unido.

Previamente, en febrero, Ashton envió una carta a los 27 países miembros en los que les notificaba que estaba buscando vías para que la UE obligue a que los productos importados de los asentamientos en las zonas ocupadas del Golán, Cisjordania y Jerusalén Este exhiban una etiqueta que los identifique como tales. “La UE y sus Estados miembros tienen una posición clara respecto a las actividades de asentamiento en los territorios ocupados. Y directamente relacionado con esto se halla la cuestión de los productos importados por la UE procedentes de puntos más allá de las fronteras de Israel en 1967 y su correcto etiquetado”, escribió.

Hasta ahora, sólo los Gobiernos de Reino Unido y Holanda han tomado la decisión unilateral de exigir a los productos hechos en los asentamientos que incluyan su procedencia exacta en su etiquetado. El pasado 6 de marzo el ministerio de Economía holandés emitió su propia directiva, “tras consultar con la Comisión Europea”, según se aseguraba en el documento oficial. En ella se pedía el etiquetado específico de frutas y verduras, vino, miel, aceite de oliva, pescado, carne, huevos y todo tipo de cosméticos.