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La ley sobre el control de armas gana su primera batalla en el Congreso de EE UU

La votación para que la propuesta de ley se discuta en la cámara Alta es una victoria para Obama

Durante el debate, la norma se enfrentará a una dura oposición republicana

El senador republicano, John McCain, habla con la prensa tras la votación sobre la ley de control de armas.
El senador republicano, John McCain, habla con la prensa tras la votación sobre la ley de control de armas. AFP

El Senado de Estados Unidos podrá votar finalmente a favor o en contra de la propuesta de ley más restrictiva sobre el control de armas del país en los últimos 20 años. Este jueves, la legislación ha superado el primer escollo, obteniendo los apoyos suficientes - se requerían un mínimo de 60- para permitir que pueda ser debatida. La votación -68 votos a favor y 31 en contra- es un triunfo para el presidente de EE UU, Barack Obama, y para el Partido Demócrata, pero la victoria final se antoja complicada ya que el Partido Republicano tiene previsto presentar una amplia batería de enmiendas durante el proceso de consideración en el pleno, para alargar un debate en el que quieren escenificar su firme oposición a la nueva ley.

Un total de 16 senadores republicanos, entre ellos los veteranos John McCain y Lindsey Graham, optaron por votar a favor de que la nueva ley pueda ser debatida en el Congreso, un apoyo que evidencia la desunión en las filas republicanas en lo que al control de armas se refiere. En el seno del Partido Demócrata tampoco hay unanimidad. Dos senadores progresistas, Mark Pryor, de Arkansas, y Mark Begich, de Alaska -dos Estados con gran tradición en la defensa de las armas- han votado en contra.

Un total de 16 senadores republicanos, entre ellos los veteranos John McCain y Lindsey Graham, optaron por votar a favor de que la nueva ley pueda ser debatida en el Congreso, un apoyo que evidencia la desunión en las filas republicanas en lo que al control de armas se refiere

Este primer apoyo republicano no garantiza el mismo respaldo en la votación final de la norma. Muchos líderes conservadores ya han advertido de que están preparando decenas de enmiendas al texto demócrata, que podrían demorar la votación final de la legislación, cuyo debate se espera que se prolongue durante dos semanas. Pero, en el hipotético caso de que la versión definitiva de la ley fuera aprobada en el Senado, es dudoso que la misma pueda obtener el respaldo de la Cámara de Representantes, de mayoría republicana.

La matanza de Newtown tuvo un impacto profundo en la sociedad estadounidense y determinó a Obama a impulsar un cambio drástico de la regulación sobre el control de armas en el país. La votación de este jueves evidencia que en Washington también se ha operado un cambio de mentalidad a la hora de abordar este debate, pero las dificultades por las que ha atravesado este proceso en estos cuatro meses, son una muestra de la brecha que todavía existe entre los legisladores y de los obstáculos que aún quedan por superar.

La poderosa Asociación Nacional del Rifle, que ha supervisado todas las reformas de la legislación sobre armas en el Congreso de los últimos años, ha presionado durante este tiempo a muchos de los políticos, demócratas y republicanos, del Capitolio. Este jueves, tras conocerse que el senador demócrata, Joe Manchin, y el republicano, Pat Toomey, habían llegado a un acuerdo sobre la extensión del control de antecedentes a todas las transacciones comerciales de armas, emitió un comunicado advirtiendo a los legisladores de que estaría atenta al sentido de sus votos en el debate de la ley sobre control de armas y de que podría cambiar las calificaciones que les otorga.

Las dificultades por las que ha atravesado este proceso en estos cuatro meses, son una muestra de la brecha que todavía existe entre los legisladores y de los obstáculos que aún quedan por superar

La Casa Blanca también ha ejercido presión en los últimos días sobre aquellos senadores demócratas más reacios a votar a favor en la sesión de este jueves, ante el riesgo de perder su reelección en 2014. El presidente de EE UU ha iniciado una ambiciosa campaña por todo el país instando a los legisladores a que discutan la ley y tiene previsto seguir haciéndolo durante el período de presentación de enmiendas que ahora comienza.

Entre ellas, además de las promovidas por la senadora demócrata Dianne Feinstein para prohibir la venta de rifles de asalto y limitar a 10 el número de balas por cargador -que no tienen muchas probabilidades de salir adelante-, los republicanos tienen previsto proponer enmiendas que permitan que se puedan llevar armas en edificios federales o en parques nacionales o que autoricen la convalidación de los permisos para llevar armas ocultas entre diferentes Estados.

Llamada a las familias de Newtown

Barack Obama durante su llamada a los familiares de las víctimas de Newtown.
Barack Obama durante su llamada a los familiares de las víctimas de Newtown. WHITE HOUSE

La matanza de Newtown, en la que fallecieron 20 niños y siete adultos, ha sido la catalizadora del cambio de actitud ante el debate de las armas entre la sociedad estadounidense y sus políticos. La masacre provocó que el presidente de EE UU, Barack Obama, incluyera la reducción de la violencia armada como una prioridad de su segundo mandato y lo ha llevado a iniciar una intensa campaña en defensa de un mayor control de las armas en todo el país.

Este jueves, tras saber que el Senado había aceptado debatir en el pleno la legislación al respecto, Obama ha llamado a los familiares de víctimas de la matanza, que se han desplazado estos días a Washington para presionar a los legisladores a favor de un endurecimiento del control de las armas. “El presidente ha felicitado a las familias por este paso tan importante, asegurándoles que el apoyo bipartito no hubiera sido posible sin su esfuerzo”, ha indicado el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en la rueda de prensa diaria.

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