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Cuba devuelve a EEUU a la pareja que secuestró a sus hijos y se los llevó a la isla

Los padres están en una cárcel de Tampa y los menores, de dos y cuatro años, han sido entregados a sus abuelos maternos

Joshua Hakken y su mujer, Sharyn Patricia, esta mañana tras ser fichados por la oficina del sheriff del condado de Hillsborough.
Joshua Hakken y su mujer, Sharyn Patricia, esta mañana tras ser fichados por la oficina del sheriff del condado de Hillsborough. AFP

El matrimonio de norteamericanos que secuestró a sus hijos y se los llevó en barco a Cuba se encuentra hoy en una cárcel de Tampa (Florida), después de que esta madrugada las autoridades cubanas se apresuraran a deportarlos. Funcionarios cubanos entregaron a la familia a agentes del Departamento de Estado y del FBI. Los dos niños, de cuatro y dos años, han sido llevados con sus abuelos maternos, hogar del que fueron secuestrados la semana pasada. Las autoridades norteamericanas han informado de que mantienen en cuarentena al perro de la familia.

Joshua Michael Hakken, 35 años, y su esposa, Sharyn Patrica Hakken, 32, planearon sacar a sus dos hijos, Cole y Chase, del país debido a que perdían la custodia de ambos después de un altercado que sufrieron hace un año en Luisiana, en el que se vieron implicados los menores.

El pasado miércoles a primera hora de la mañana, Joshua Michael Hakken entró por la fuerza en casa de su suegra en el norte de Tampa y se llevó a sus dos hijos, según anuncia la cadena CNN, que fue quien primero informó del caso. El año pasado, los pequeños fueron entregados a los servicios sociales del Estado de Luisiana después de que la policía detuviera a los padres en un hotel de la localidad de Slidell (sur del estado) tras encontrar armas y drogas en su habitación al acudir por una disputa entre ellos.

Según los agentes que participaron en el arresto, Joshua Hakken y su esposa, actuaban de manera “muy extraña” y hablaban de completar “un último viaje” que los llevaría “a la batalla del fin del mundo”. La policía dejó constar en su informe que los dos niños estaban presentes en la habitación del hotel mientras esto sucedía, lo que motivó que se les retirara la custodia. Poco tiempo después, Joshua Hakken intentó llevarse a sus hijos a punta de pistola de una casa de acogida. En algún momento de este año, los pequeños se fueron a vivir con su abuela a Tampa (Florida).

El año pasado, los pequeños fueron entregados a los servicios sociales del Estado de Luisiana y la abuela materna tenía la custodia 

El pasado martes era la fecha en la que los padres perdían definitivamente los derechos sobre sus hijos y la custodia pasaba a la abuela materna de los niños, Patricia Hauser, y su marido Bob. El secuestro motivó la declaración inmediata de una Alerta Ámbar (Amber Alert), que es el código que se emplea en Estados Unidos para la desaparición de un menor, nombre dado en honor de Amber Hagerman –nueve años-, secuestrada y asesinada en 1996 en Texas. “No sabemos cómo supieron dónde estaban sus hijos”, declaró a CNN el detective a cargo del caso, Larry McKinnon, de la oficina del sheriff del condado de Hillsborough.

Joshua Hakken huyó con sus dos hijos en un coche que fue encontrado poco después a un par de calles del lugar del secuestro. Los investigadores declararon entonces que se creía que la mujer de Hakken le esperaba en una camioneta, que condujeron hasta un aparcamiento en Madeira Beach. Las mismas fuentes de la investigación trabajaron sobre la teoría de que luego huyeron a Cuba a bordo de un barco de unos seis metros de eslora que el padre había adquirido hace poco, hipótesis que ahora ya está confirmada tras la declaración cubana, que en la noche del martes comunicó a Washington que devolvería a la familia a EE UU.

El Departamento de Estado informó nada más conocerse el caso que “el bienestar de los estadounidenses en el extranjero es de máxima prioridad, en especial los niños, que son nuestros ciudadanos más valiosos”. “El Departamento de Estado trabaja con padres y gobiernos extranjeros para resolver estos difíciles casos”, finalizó un portavoz.

EE UU no tiene tratado de extradición con Cuba, a pesar de lo que han existido varios casos de norteamericanos inculpados en crímenes que se fugaron a La Habana y han sido devueltos por las autoridades cubanas a EE UU. Según datos del FBI, unos 70 fugitivos de la justicia estadounidenses se esconden en Cuba, una de las razones por las que este país sigue estando en la lista del Departamento de Estado de las naciones que apoyan el terrorismo.

La oficina del sheriff de Hillsborough describe a Joshua Hakken como un activista antigobierno, que se cree está armado. Sobre Hakken existe una orden de arresto por secuestro y otros cargos.