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Obama apuesta por la conciliación del control de armas y el derecho a poseerlas

El presidente de EE UU insiste en Denver, cerca de donde tuvo lugar la matanza del cine, para que el Congreso apruebe la extensión del control de antecedentes

El presidente de EE UU, Barack Obama, durante su discurso en Denver, Colorado.
El presidente de EE UU, Barack Obama, durante su discurso en Denver, Colorado. AFP

El presidente de Estados Unidos ha visitado este miércoles Colorado en un nuevo intento por presionar al Congreso para que restrinja el uso de armas en este país. Barack Obama ha defendido la compatibilidad entre un mayor control de las armas y el derecho a poseerlas y ha instado a los políticos del Capitolio a que voten a favor de la extensión del control de antecedentes a todas las transacciones de armas, una medida que se incluye en la propuesta de ley presentada por los demócratas y que el Senado comenzará a debatir la semana que viene.

Colorado ha demostrado que se puede progresar aprobando una ley que concilie un control de antecedentes más duro, que no vulnere el derecho de los propietarios de armas responsables, pero que mantenga alejados de su posesión a las personas peligrosas”

Barack Obama

“Creo que Colorado ha demostrado que se puede progresar aprobando una ley que concilie un control de antecedentes más duro, que no vulnere el derecho de los propietarios de armas responsables, pero que mantenga alejados de su posesión a las personas peligrosas”, ha dicho Obama en la sede de la Academia de Policía de Denver, muy cercana al cine de Aurora, donde el pasado mes de julio James Holmes asesinó a 12 personas e hirió a otras 59. —Precisamente, este lunes se ha confirmado que el autor de la matanza se enfrentará a la pena de muerte— .

La visita a Colorado está plagada de simbolismo político. “Este Estado ha sufrido dos de las peores matanza de nuestra historia, hace 14 años en este mismo mes, Columbine, y el año pasado en Aurora”, ha recordado Obama. Colorado acaba de aprobar una legislación muy restrictiva sobre el control de armas que extiende la supervisión de antecedentes y establece restricciones al número de balas que pueden llevar los cargadores, precisamente varias de las medidas incluidas en la propuesta para el control de armas que el presidente presentó en enero. Un estudio publicado este miércoles por el Center for American Progress concluye que los Estados con leyes más laxas sobre el control de armas son los que presentan un índice más elevado de violencia armada. “Colorado ha optado por hacer algo al respecto”, ha reconocido el presidente.

El presidente ha defendido la necesidad de extender el control de antecedentes a todas las ventas de armas y ha instado a los políticos demócratas y republicanos a que voten a favor de una medida que apoya el 90% de los estadounidenses. “La extensión del control de antecedentes no impedirá que siga habiendo muertes por causa de las balas, pero evitará muchas”, ha asegurado el presidente. “El Congreso debería votar a favor de una medida que defiende la mayoría de los ciudadanos, no importa de qué partido sean”, ha recordado el presidente.

Un estudio publicado este miércoles por el Center for American Progress concluye que los Estados con leyes más laxas sobre el control de armas son los que presentan un índice más elevado de violencia armada

La inclusión de la extensión del control de antecedentes a todas las transacciones de armas —en la actualidad en EE UU no se exigen para las ventas entre particulares, lo que supone el 40% del total de ventas en este país—, se ha convertido en el principal escollo para que muchos republicanos apoyen la propuesta de ley que comenzará a discutirse la semana que viene en el Senado. Varios de sus líderes más destacados, como los senadores favoritos del Tea Party, Rand Paul y Marco Rubio, ya han amenazado con bloquear la votación del proyecto de ley, impidiendo que llegue siquiera a debatirse.

La Asociación Nacional del Rifle solía avalar la extensión del control de antecedentes —Obama ha recordado que el 70% de sus miembros la respalda—, pero, en los últimos meses, ha cambiado su discurso oficial argumentando que esa medida no reduce el número de muertes por armas de fuego y que supone una amenaza directa para los propietarios de armas. Otra Asociación, la de Alcaldes en Contra de las Armas Ilegales, liderada por el regidor de Nueva York, Michael Bloomberg, ha lanzado una campaña publicitaria, en la que han colaborado padres de Newtown, para convencer a los senadores de que voten a favor de la expansión del control de antecedentes. En las últimas semanas, el vicepresidente Joe Biden ha realizado llamadas telefónicas a otros destacados dirigentes del Partido Republicano, como los veteranos senadores John McCain y Lindsey Graham, para asegurar su apoyo a esta medida.

El presidente no parece dispuesto a que, paliada la conmoción tras la tragedia de Newtown, también se atenúen los esfuerzos de los miembros del Capitolio para lograr una legislación más restrictiva sobre las armas de fuego

Obama ha hecho de la lucha para reducir la violencia provocada por las armas de fuego una de sus prioridades de la agenda en el segundo mandato. La tragedia de Newtown, en la que fallecieron 20 niños y siete adultos, impulsó un cambió en la opinión pública de EE UU a favor de un mayor control de las armas. El presidente no parece dispuesto a que, paliada la conmoción, también se atenúen los esfuerzos de los miembros del Capitolio para lograr una legislación más restrictiva sobre las armas de fuego. “Se cumplen 100 días de la tragedia de Newtown, desde entonces han fallecido más de 2.000 personas porque estaban en el sitio equivocado en el momento equivocado. Cada día que pasa sin que hagamos algo para evitarlo, más vidas son arrebatadas por una bala disparada por un arma”, ha insistido el mandatario.

Deberíamos avergonzarnos si dejamos que se nos olvide lo que pasó en Newtown", dijo Obama el jueves pasado durante una recepción a familiares de víctimas de la violencia armada en la Casa Blanca. En ese evento, el presidente instó a los ciudadanos a que presionaran a los políticos en el Capitolio para que actúen e impongan un mayor control a las armas. Este miércoles, el presidente ha hecho otro tanto y el lunes que viene reiterará su mensaje en la Universidad de Hartford, en Connecticut, a 40 minutos en coche de Newtown. El Estado de Connecticut, de mayoría progresista, también ha aprobado este miércoles una legislación que extiende el control de antecedentes y expande la prohibición de las armas de asalto.