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De Canadá a la yihad en el Sáhara

Dos jóvenes de Ontario participaron en el secuestro y la matanza de la planta de gas argelina Uno de ellos era cristiano ortodoxo y se convirtió al islam

Fotografía del 16 de enero de 2013 de la planta de tratamiento de gas en In Amenas.
Fotografía del 16 de enero de 2013 de la planta de tratamiento de gas en In Amenas. EFE

El caso de Mohamed Merah, el francés de origen argelino que asesinó en 2012 a tres niños en dos escuelas judías de Toulouse, es de lo más corriente. El joven, nacido en una familia de inmigrantes musulmanes en Francia, se radicalizó hasta convertirse en terrorista.

Lo menos frecuente son trayectorias como la de Adam Pearlman, el estadounidense de Oregón que se convirtió en portavoz de la red Al Qaeda, o el de Pierre Robert, el francés que cumple desde 2003 cadena perpetua en una cárcel de Kenitra (Marruecos) por preparar atentados terroristas. Ambos se convirtieron al islam más rigorista.

Tras ordenar en enero el asalto a la planta gasística de In Amenas, en el que murieron 38 rehenes y 29 secuestradores, el primer ministro argelino, Abdelmalek Sella, afirmó que entre los terroristas había dos canadienses además de argelinos, tunecinos o libios.

Dos meses después, la CBC, la radio televisión pública de Canadá, ha revelado sus identidades: Ali Medlej, de 24 años, y Xristos Katsiroubas, de 22. Nacido en una familia cristiana ortodoxa, Katsiroubas se convirtió al islam en la adolescencia, como Pearlman y Robert.

Aquel joven rubio, que hablaba inglés con acento norteamericano, descrito por algunos rehenes, era Katsiroubas. La CBC señala que él y Medlej estallaron en pedazos al volar la planta gasística y para identificar a uno de ellos fue necesario recurrir a una prueba de ADN.

Katsiroubas se crió en London (Estado de Ontario, con una población de 366.000 habitantes), en una familia de clase media en cuyo jardín había una piscina. Tras el divorcio de sus padres siguió viviendo allí con su madre y su hermano. Acudió al mismo instituto que Medlej y continuó frecuentándole tras acabar el bachillerato e incluso después de contraer matrimonio, en 2009.

En el colegio era, según un compañero suyo entrevistado por la CBC, “como los demás chavales, listo (...) y bastante activo”. Le gustaba la repostería griega y era capaz de cruzar todo London para comprarla en su pastelería predilecta.

Uno de sus familiares llamó, sin embargo, en 2007 a la policía quejándose de que él y Medlej “se relacionaban con tipos extraños”. Esa llamada provocó una investigación del servicio secreto canadiense, aparentemente, no dio resultados.

Prueba de ello es que cuando, el año pasado, ambos salieron del país rumbo a África del Norte no estaban siendo vigilados por la policía. Les acompañaban otros dos jóvenes cuya identidad no ha sido todavía revelada. Es probable que sean también canadienses. Un portavoz de la gendarmería ha rehusado confirmar o desmentir las informaciones proporcionadas por la CBC.

El 16 de enero se produjo en la planta gasística de In Amenas, 1.300 kilómetros al sureste de Argel, uno de los mayores secuestros de la historia. La treintena de terroristas que lograron llegar hasta allí —entraron en Argelia desde Libia— apresaron a 685 argelinos y a 107 extranjeros. Solo tres terroristas fueron capturados con vida el 20 de enero.

La toma de In Amenas fue reivindicada por el argelino Mojtar Belmojtar que durante años encabezó una célula de la rama magrebí de Al Qaeda en el norte de Malí. Desde mediados de marzo circulan insistentes rumores sobre su muerte, provocada por los bombardeos y ataques del Ejército francés en esa región semidesértica.