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Obama firma una orden ejecutiva para responder a la amenaza cibernética

La orden ejecutiva identifica vulnerabilidades en infraestructuras de comunicación y energía

El presidente estadounidense, Barack Obama, pronuncia el discurso del Estado de la Unión junto al vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden.
El presidente estadounidense, Barack Obama, pronuncia el discurso del Estado de la Unión junto al vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden. EFE

El presidente Barack Obama, anunció durante el discurso del estado de la Unión que ha firmado orden ejecutiva para garantizar la seguridad nacional ante posibles ataques cibernéticos. Estados Unidos ha sufrido diferentes asaltos a través de Internet a compañías privadas e infraestructuras públicas, declaradas en 2009 como “un bien estratégico” cuya protección es una “prioridad nacional”.

“Estados Unidos también debe hacer frente a la amenaza real y creciente de ataques informáticos”, afirmó el presidente durante su discurso. "Sabemos que los piratas informáticos roban las identidades de personas y se infiltran en correos electrónicos privados. Sabemos que empresas extranjeras sustraen nuestros secretos corporativos. Y nuestros enemigos buscan la capacidad de sabotear nuestra red de energía eléctrica, nuestras instituciones financieras, y nuestros sistemas de control del tráfico aéreo”.

Diversas autoridades de EE UU han reconocido en los últimos meses que sus sistemas e instalaciones han sufrido ataques informáticos y que cualquiera de ellos podría convertirse en “el próximo Pearl Harbor”, en palabras del entonces secretario de Defensa, Leon Panetta. La orden ejecutiva identifica como “infraestructuras críticas” a “sistemas y bienes, físicos o virtuales, que sean tan vitales para EE UU que su incapacitación o destrucción pueda tener un impacto debilitador de la seguridad nacional, económica, sanitaria, o una combinación de éstas”.

Como respuesta, la orden ejecutiva incluye medidas para aclarar las relaciones de diferentes sectores del Gobierno federal, con el objetivo de garantizar y mejorar la seguridad de sus infraestructuras, facilitar el intercambio de información entre las autoridades y las empresas y crear un plan que identifique las infraestructuras más vulnerables en el caso de un ataque.

Las autoridades entregarán a las compañías “información clasificada y no clasificada sobre posibles amenazas y ataques”

EE UU teme las consecuencias de un posible ataque a su red de transporte o de energía eléctrica y ha admitido que ya poseen pruebas de que “los intrusos han conseguido acceder a los sistemas de control” de diferentes infraestructuras. Hace unas semanas, varios medios de comunicación aseguraron haber luchado contra la intromisión de piratas informáticos chinos durante los últimos meses.

El Gobierno de Obama defiende que cualquiera de estos ataques sería tratado además como un “acto de guerra”. La orden ejecutiva firmada por el presidente este martes establece la coordinación de varios sectores de la Administración, entre sus asesores de defensa, seguridad nacional y lucha anti terrorista, aunque no especifica los métodos de respuesta a posibles amenazas.

Según afirmó Obama, las nuevas “defensas cibernéticas” aumentarán el intercambio de información y desarrollarán normas “que protejan nuestra seguridad nacional, nuestros empleos, y nuestra privacidad”. Sin embargo, el presidente aprovechó también para presionar al Congreso: “También deben actuar, aprobando las leyes que otorguen a nuestro gobierno una mayor capacidad para proteger nuestras redes y disuadir los ataques”.

El Gobierno considera que la garantía de seguridad es una responsabilidad compartida entre las autoridades y las empresas que muchas veces gestionan las infraestructuras de internet, el acceso a la red por parte de los ciudadanos, la red de telefonía, de electricidad o de suministro de agua potable. Para ello, la orden establece la creación de un programa voluntario en el que empresas privadas y gobierno compartan información sobre vulnerabilidades de sus sistemas, así como posibles amenazas, de manera que puedan protegerse mejor.

Las autoridades entregarán a las compañías que participen “información clasificada y no clasificada sobre amenazas y ataques”. La orden ejecutiva exige además que estos datos sean compartidos “en un período de tiempo oportuno” y amplía el programa de Servicios de Ciberseguridad -ya existente- para compartir datos sobre amenazas potenciales en tiempo real.

Sin embargo, este intercambio de datos ya despertó críticas en el sector privado, al considerar que no había suficientes garantías al entregar datos de sus actividades al Gobierno. Se estima que las reservas del sector privado impidieron que la legislación al respecto fracasara el año pasado en la Cámara de Representantes. Ante aquel obstáculo, el presidente Obama ha trabajado con sus asesores para convertir la legislación propuesta por la Casa Blanca en una orden ejecutiva, una estrategia que sólo se emplea en casos especiales y cuando el presidente considera que es imperativo adoptar medidas como éstas.

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