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El subcomandante Marcos advierte a los poderosos del “kaos’ que viene de abajo”

'Ellos y nosotros' es el cuarto texto largo de los zapatistas desde finales del año pasado

El subcomandante Marcos, en 2001. Ampliar foto
El subcomandante Marcos, en 2001. REUTERS

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) vuelve a hacerse oír. Después de anunciar el retorno de la agenda política zapatista en tres extensos comunicados a finales de 2012, el subcomandante Marcos ha vuelto a firmar un texto este domingo, en el que avisa a los poderosos del "kaos que viene de abajo" y lanza una advertencia: "Marichiweu [Venceremos, en lengua mapuche]". 

El comunicado, titulado Ellos y nosotros / I. Las (sin) razones de arriba, imita el monólogo de unos supuestos entrevistados.  “Nosotros somos los que mandamos. Somos más poderosos, aunque seamos menos. No nos importa lo que digas-escuches-pienses-hagas, siempre y cuando estés mudo, sordo, inmóvil. Podemos imponer como gobierno a gente medianamente inteligente (aunque ya es muy difícil de encontrar en la clase política), pero elegimos a uno que ni siquiera puede simular que sabe de qué va el asunto. ¿Por qué? Porque podemos hacerlo", comienza. 

"Eso es tener el Poder", continúa la misiva, "[...] hacer y deshacer sin tener más razón que la posesión del Poder. Y no importa quién aparezca al frente, ocultándonos. Eso de derecha e izquierda, son sólo referentes para que el chofer estacione el auto. La máquina funciona por sí sola [...] Gobiernos grandes, medianos y pequeños, de todo el espectro político, además de intelectuales, artistas, periodistas, políticos, jerarcas religiosos, se disputan el privilegio de agradarnos", agrega.

El texto del subcomandante acusa al Ejército, la policía y a la Justicia de México de no perseguir a "verdaderos delincuentes" y subraya que "los de arriba" han sembrado "el odio, el cinismo, el rencor, la desesperanza, el valemadrismo teórico y práctico, el conformismo del 'mal menor', el miedo hecho resignación". Pero matiza: "Y, sin embargo, tememos que eso se transforme en rabia organizada, rebelde, sin precio [...] el kaos que viene de abajo…Ah, ése… ni siquiera entendemos qué dicen, quiénes son, cuánto cuestan". Advierte: "lo que sí es un peligro, un caos verdadero, es que cada quien se haga colectivo, grupo, banda, raza, organización, y en su lado aprenda a decir no y a decir sí, y que se pongan de acuerdo entre ellos". 

En el cierre del comunicado, los entrevistados ficticios descubren "algo pintado en el portón de entrada al jardín". "No sabemos si es una clave, o una lengua de ésas raras que hablan los proles. Sí, es una sola palabra, pero no sabemos por qué nos produce escalofríos. Dice: ¡MARICHIWEU!". 

El subcomandante, que hasta los comunicados de finales de 2012 llevaba casi dos años sin firmar textos extensos, anunció entonces que pronto se darían a conocer “una serie de iniciativas, de carácter civil y pacífico, para seguir caminando junto a los otros pueblos originarios de México y de todo el continente, y junto a quienes, en México y en el mundo entero, resisten y luchan abajo y a la izquierda”. Su advertencia llegó días después de la movilización silenciosa de decenas de miles de zapatistas en cinco poblaciones de Chiapas.