Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las meteduras de pata del líder socialdemócrata dificultan su futuro

El candidato Peer Steinbrück dijo de su rival, Angela Merkel, que solo es valorada por ser mujer

Peer Steinbrück en 2007, cuando era ministro de Finanzas, en Fráncfort.
Peer Steinbrück en 2007, cuando era ministro de Finanzas, en Fráncfort. BLOOMBERG

Cuando Peer Steinbrück fue investido candidato al cargo de canciller por el Partido Socialdemócrata alemán (SPD), hace un par de semanas, formuló dos promesas que inquietaron a la actual jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel y le hicieron también temer por su futuro. Dijo que él no estaría dispuesto a participar en un Gobierno de Gran Coalición (SDP y CDU-CSU) y confesó que su meta política era gobernar junto con Los Verdes.

Pero los temores que inundaron la moderna sede la CDU en Berlín se han disipado al ritmo de las meteduras de pata del líder socialdemócrata.

Steinbrück, un político sólido y brillante y el único capaz de desafiar a la casi imbatible Angela Merkel en un debate de televisión, tiene un problema que fue definido este domingo por la edición digital de Der Spiegel. “El hombre tiene, de vez en cuando, un problema con el vocabulario”, señalaba la revista al referirse a un reciente error cometido por el candidato socialdemócrata, quien dijo en una entrevista al influyente periódico dominical Frankfurter Allgemeine Sonntag Zeitung que la actual canciller le aventajaba en todas las encuestas solo porque era una mujer. “Ella es querida porque tiene un plus femenino”, dijo Steinbrück, una frase con la que desconocía los valores políticos de Merkel, y al mismo tiempo desprestigiaba su condición de mujer.

El candidato remató esa metedura de pata con otra frase que ha sido criticada incluso por militantes distinguidos de su propio partido. Según Steinbrück, los jefes de Gobierno en Alemania reciben una retribución insuficiente e insinuó que todos los miembros del Parlamento Federal (Bundestag) también cobraban demasiado poco del erario público, teniendo en cuenta que trabajaban siete días a la semana con un promedio diario de 12 a 13 horas. “Prácticamente todos los directores de cajas de ahorros en Renania del Norte Westfalia ganan más que la canciller”, dijo Steinbrück. “Un canciller en Alemania gana demasiado poco, teniendo en cuenta las tareas que debe desempeñar y comparado con otras actividades de menor responsabilidad y mucho mejor remuneradas”.

El primero en responder a las sugerencias del candidato ha sido el excanciller socialdemócrata Gerhard Schröder, quien señaló, desde las páginas del periódico Bild am Sonntag, que los políticos en Alemania recibían una retribución suficiente. “Yo siempre he podido vivir de ello y, si para un político su retribución es insuficiente, siempre puede esforzarse por desempeñar otra profesión”, dijo. El jefe del Gobierno alemán recibirá a partir de mediados de 2013 un salario de unos 18.000 euros mensuales.

La infortunada referencia de Steinbrück a un tema tan delicado en el país provocó una avalancha de críticas en los medios electrónicos germanos, que calificaron al candidato como el menos apropiado para dirigir los destinos del país (Frankfurter Allgemeine Zeitung) o como un político con un obsesivo plan de “suicidio político a plazos” (Tagesschau).

No era la primera vez que Peer Steinbrück se ve envuelto en la polémica por cuestiones monetarias. El socialdemócrata recibió críticas internas cuando se supo que había cobrado más de un millón de euros por una serie de conferencias que dictó desde 2009, algunas de ellas con un cierto tufillo de tráfico de influencias, como la que impartió en una reunión organizada por un bufete de abogados en 2011, por la que cobró 15.000 euros. Ese mismo bufete había recibido 1,8 millones de euros del Ministerio de Finanzas cuando estaba dirigido por Steinbrück.