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Obama anuncia que Estados Unidos reconocerá a los rebeldes sirios

El presidente advierte que el reconocimiento "conlleva responsabilidades"

Rusia afirma que con esta decisión EE UU "apuesta por la victoria militar"

El presidente Obama durante su entrevista con la periodista Barbara Walters, en ABC News.
El presidente Obama durante su entrevista con la periodista Barbara Walters, en ABC News. Casa Blanca

El presidente Obama afirmó este martes que el principal grupo de oposición rebelde en Siria es el “único representante legítimo” del pueblo de aquel país, aumentando así la presión sobre el presidente Bachar el Asad. El mandatario estadounidense realizó estas declaraciones durante una entrevista concedida a la cadena de televisión ABC News.

“Obviamente, ese reconocimiento conlleva responsabilidades”, afirmó el presidente, quien calificó al Consejo de la Oposición Siria como “suficientemente inclusivo” para que se le otorgue este nuevo estatus. “[Deberán] Asegurarse de que mantienen una organización efectiva, que representan a todo el resto de partidos, que se comprometen a una transición política que respeta los derechos de las mujeres y de las minorías”, concluyó Obama, según extractos de la entrevista adelantados por la cadena.

El presidente estadounidense calificó este cambio como “un gran paso” para los esfuerzos diplomáticos internacionales para forzar la salida de Asad del poder. Estados Unidos se une así a Francia, Gran Bretaña y el grupo de naciones árabes que reconocieron al consejo rebelde como los representantes de la ciudadanía siria tras su creación el mes pasado en Qatar.

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, reaccionó este miércoles por la mañana "con sorpresa" al anuncio de Obama. "Si la coalición ha sido reconocida como el único representante legítimo, quiere decir que, por lo visto, EE UU ha decidido apostar todo por la victoria militar de dicha coalición nacional", dijo Lavrov, citado por la agencia rusa.

EE UU anunció este mismo lunes que incluiría al Frente Yabat El Nusra, vinculado a Al Qaeda, dentro de su lista de organizaciones terroristas, con la intención de bloquear su influencia en el conflicto que desde hace casi dos años afecta al país. “No nos sentimos cómodos con todo aquel que lucha en el terreno contra Asad”, declaró Obama. “Hay algunos que considero que han adoptado una agenda extremista, una agenda antiestadounidense”.

Durante la entrevista, el presidente se refirió a la capacidad del grupo opositor sirio para incluir a representantes de otras etnias y religiones, así como sus vínculos con autoridades locales que han combatido contra Asad. A pesar del paso adoptado, EE UU no ha cambiado su postura contraria al envío de armas a los rebeldes ni la declaración de una zona de exclusión aérea.

La semana pasada, EE UU mostró su preocupación por la posibilidad de que las autoridades sirias recurrieran a su arsenal de armas químicas y las emplearan contra la población, o que perdieran el control sobre ellas y acabaran en manos de un grupo como Al Nusra. Según el secretario de Defensa, Leon Panetta, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, la Administración Obama contaba con pruebas de que las fuerzas del régimen sirio habían empezado a preparar agentes químicos para su empleo.

“En este momento, consideramos que los datos de inteligencia de los que disponemos están más equilibrados y no hemos visto nada nuevo que indique que el régimen haya hecho ningún movimiento agresivo en esa dirección”, aseguró Panetta.

Este miércoles se celebra en Marrakech, Marruecos, un encuentro entre los líderes de la oposición siria al que se esperaba asistiera la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que finalmente canceló su presencia por enfermedad. Se espera que allí el Grupo de Amigos de Siria consensúen un plan de transición ante la eventual caída de Asad.

La semana pasada, Clinton sí acudió a una reunión con el ministro de exteriores ruso en el que se exploraron salidas a la crisis en Siria con la colaboración del enviado especial de Naciones Unidas, Lajdar Brahimi. El conflicto, que comenzó hace 20 meses y que ya ha llegado a Damasco, ha acabado con la vida de más de 40.000 personas, según fuentes opositoras, y forzado la salida del país de cerca de 350.000 refugiados.