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Fuego cruzado sobre el rival de Merkel

El flamante candidato del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) para las elecciones de 2013 se enfrenta a críticas por su lucrativo pasado como conferenciante

El exministro de Finanzas alemán Peer Steinbrück.
El exministro de Finanzas alemán Peer Steinbrück. EFE

El flamante candidato del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) para las elecciones de 2013 se enfrenta a críticas por su lucrativo pasado como conferenciante. El futuro rival de la democristiana Angela Merkel (CDU) impartió 80 conferencias desde que dejó el Gobierno en 2009, mientras que solo ha hablado cuatro veces en el pleno del Parlamento federal (Bundestag) en ese mismo lapso. 76 de estas conferencias, financiadas en su mayoría por bancos y grandes corporaciones alemanas, le reportaron ingresos superiores a 7.000 euros cada una. Es la cantidad máxima que un diputado está obligado a declarar al Bundestag, así que se desconoce a cuánto ascendieron los ingresos totales de Steinbrück por sus actividades profesionales extraparlamentarias. Las críticas provienes del resto de partidos, pero también del ala izquierdista del SPD. Es un síntoma de las tensiones internas que ha provocado su designación como candidato, anunciada el viernes pasado.

Desde entonces, Steinbrück ha tratado de dirigir el debate público hacia su campo, que es el de la economía. Ha abogado por conceder más tiempo a Grecia para que aplique sus reformas y también por introducir nuevas regulaciones al sector financiero europeo. Quiere obligar a los bancos a separar sus negocios de inversión de sus secciones comerciales, para abrir un cortafuegos entre las operaciones más arriesgadas de la banca de inversión y los servicios tradicionales de crédito y depósitos. Así, el socialdemócrata quiere reducir los riesgos consiguientes a los errores especulativos de los bancos importantes, con el objetivo de evitar futuros rescates con dinero público. Steinbrück también propone la creación de un fondo europeo común de 200.000 millones de euros financiado por los propios bancos, para rescatar entidades en futuras crisis financieras.

En 2008 y 2009, el mismo Steinbrück ordenó varias intervenciones multimillonarias para rescatar bancos alemanes en problemas. Entonces era ministro de Hacienda en la Gran Coalición entre democristianos (CDU/CSU) y socialdemócratas (SPD) que Merkel presidió entre 2005 y 2009. De aquellos años de trabajo conjunto resulta una de sus bazas ante los votantes alemanes, que lo recuerdan como el Ministro que acompañó a Merkel en los meses más dures de la crisis financiera. Cuando quebró en banco neoyorkino Lehman Brothers, hace ahora cuatro años, Steinbrück compareció junto a la canciller para garantizar que “los ahorros están seguros; de eso responde el Gobierno federal”. La promesa contribuyó a evitar una retirada masiva de fondos de los bancos alemanes. En Alemania, gran parte de los votantes están satisfechos con el mono en que Merkel está gestionando la crisis. Ni Steinbrück ni el SPD se han distanciado gran cosa de la línea europea de la canciller.

Con aquella imagen se olvidó también que, cuando estalló la crisis de las hipotecas basura en 2007, Steinbrück había dicho que aquél era un problema estadounidense y que el sistema bancario alemán era sólido. Meses después, su propio ministerio privatizaba el ruinoso banco Hypo Real Estate y creaba un banco malo donde aún descansan activos tóxicos por valor de cientos de miles de millones de euros. Sin dinero público, el sistema financiero alemán habría colapsado, pero Steinbrück fue uno de los principales opositores a la busca de soluciones comunes para los 15 países que entonces conformaban la Eurozona. Según sus críticos, esta falta de solidaridad espoleó los problemas bancarios de España e Irlanda hasta convertir ambos países en carne de rescate europeo.

Es conocida la facilidad verbal de Steinbrück, cuyo estilo agresivo y lenguaraz es opuesto a la frialdad pública de la canciller. Esto también es una ventaja, pero de doble filo: en los doce meses que quedan para las elecciones, Steinbrück tendrá innumerables ocasiones de meter la pata ofendiendo al ala izquierda del SPD, a los sindicatos o a Los Verdes, con los que aspira a Gobernar. Su tarea ahora será convencer a los socialdemócratas escépticos y cultivar su prestigio económico ante las clases medias. Su rentable currículo como conferenciante revela sin lugar a dudas que tiene buena relación con las grandes empresas y bancos del país.

Peer Steinbrück nació en Hamburgo en 1947. Estudió economía. Milita en el SPD desde 1969, donde empezó trabajando para diversos líderes del partido. Entre ellos el posterior canciller Helmut Schmidt, que hoy es uno de sus principales valedores. Fue ministro regional de Hacienda en los länder de Schleswig-Holstein y Renania del Norte-Westfalia. Este Estado de larga tradición socialdemócrata es el más poblado e industrializado del país. Steinbrück asumió su Gobierno en 2002, sin que mediaran elecciones. En los comicios de 2005 cosechó y cosechó el peor resultado socialdemócrata en el land en más de cinco décadas. Steinbbrück nunca ha ganado unas elecciones como candidato.