Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las autoridades libias anuncian que disolverán las milicias “ilegítimas”

Las fuerzas armadas dan un plazo de 48 horas para que los milicianos abandonen cuarteles y edificios públicos en la región de Trípoli

La decisión se produce tras las manifestaciones contra la presencia de grupos armados en ciudades como Bengasi

Las autoridades libias han decidido disolver las milicias que no se hallan bajo el control del Gobierno. Las Fuerzas Armadas del país norteafricano han lanzado este domingo un ultimátum a los grupos armados para que abandonen en un plazo de 48 horas para que abandonen todas las bases militares, sedes gubernamentales y edificios públicos que controlan en la región de la capital. El anuncio de los militares llega pocas horas después de que Mohamed Megarief, presidente de la Asamblea Nacional libia, expresara este sábado por la noche la intención de las autoridades del país de poner coto a la proliferación de bandas fuera del control del Estado.

La iniciativa de las autoridades parece querer aprovechar la desbandada, provocada por la protesta popular, de dos importantes milicias —Ansar el Sharia y los Mártires de Abu Salim— en Bengasi y Derna, en el este del país.

Las autoridades libias anuncian que disolverán las milicias “ilegítimas”

“Representantes de la sociedad civil y jóvenes manifestantes nos pidieron abandonar nuestros cuarteles y disolvernos”, declaró por teléfono Salim Derby, líder de los Mártires de Abu Salim, ubicados en Derna. “Hemos aceptado su petición, porque nuestra responsabilidad es la seguridad de la ciudad. Nuestros miembros tienen sus propias vidas normales, así que todos regresaran a sus vidas y empleos”.

Ansar el Sharia hizo un anuncio similar en Derna, después de que una masiva protesta en favor de la democracia y en contra de las milicias forzó su brigada de Bengasi a abandonar sus cuarteles.

Las numerosas milicias —en su mayoría formadas por exrebeldes— que siguen controlando las calles de Libia más de un año después de la caída del régimen de Gadafi son el síntoma más evidente de la debilidad del Gobierno central.

Sin embargo, el asesinato el pasado día 11 de cuatro ciudadanos estadounidenses en Bengasi, entre ellos el embajador, ha ofrecido a las autoridades libias una ocasión para aglutinar el descontento de la opinión pública con la proliferación de bandas armadas.

“Los jefes del Ejército y de la Asamblea Nacional han ordenado a todas las milicias ilegales abandonar las bases y entregar sus armas a las Fuerzas Armadas”, dijo un portavoz gubernamental.

“La gente en Bengasi y en todo el país quiere poner bajo control a estas milicias. El sentimiento claramente mayoritario se opone a cualquier elemento que mantenga inestable la situación del país”, dijo el analista político Ahmed el Atrash.