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Muere una persona en una marcha minera contra el Gobierno boliviano

Varios de los participantes en una multitudinaria marcha lanzaron dinamita a una sede sindical

La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) y el viceministro del Interior, Jorge Pérez, han confirmado la muerte del minero Héctor Choque, herido gravemente por un explosivo corto de dinamita durante el ataque de los mineros cooperativistas a la sede de la FSTMB en el céntrico paseo de El Prado de La Paz. Otras siete personas han resultado heridas, dos de ellas de gravedad aunque no se teme por su vida.

“Esta muerte, la de un hermano minero, es producto de la intransigencia y los intereses de dos sectores, de la tozudez y las posturas extremistas de los dirigentes” de los cooperativistas y de los asalariados, ha dicho el viceministro Jorge Pérez al confirmar el fallecimiento del trabajador minero, ingresado en urgencias de una clínica de La Paz después del medio día local.

Horas antes, Pérez deslindó toda responsabilidad del Gobierno en el conflicto. “El gobierno no es responsable de nada, el enfrentamiento ha sido entre los propios hermanos”, ha afirmado en declaraciones recogidas por la prensa local. Pérez ha convocado a los dirigentes sindicales y de las cooperativas mineras a “pacificar en este momento el conflicto”.

En ese afán ha anunciado para el miércoles a las diez de la mañana una reunión con los dirigentes de los dos sectores mineros y los ministros de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y del Interior, Carlos Romero.

El conflicto se origina en la disputa por los yacimientos de estaño de la mina Colquiri, -que hasta su nacionalización parcial en junio de este año eran explotados por la filial de la suiza Glencore Sinchi Wayra-, reclamados para sí por unos y otros.

Los trabajadores sindicalizados dependientes ahora de la Corporación Minera de Bolivia demandan la reversión total de esos yacimientos al dominio del Estado, en especial la veta “Rosario”, considerada como una de las más ricas en el sector.

Las cooperativas mineras –que respaldan al gobierno de Morales y han recibido, por ello, designaciones ministeriales y otros privilegios- han logrado obtener del Gobierno la autorización para trabajar parte de esa veta pero, aparentemente y según denuncias de los asalariados, los cooperativistas han sobrepasado los límites de sus áreas asignadas.

Los dirigentes de la FSTMB han responsabilizado de la muerte de Héctor Choque, y de las heridas graves a otros seis mineros, a la inoperancia de las autoridades gubernamentales, durante una conferencia de prensa ofrecida en La Paz y durante la que guardaron un minuto de silencio por el obrero muerto.

Choque y otras decenas de mineros asalariados del distrito de Colquiri observaban, desde el techo del pequeño edificio, el paso de una columna de cooperativistas delante de su sede en el céntrico paseo de El Prado de La Paz. Fueron sorprendidos por el ataque primero con bolsas de agua, piedras y después con dinamita lanzada desde la columna de manifestantes, que el viceministro Pérez calculó en 17.000 trabajadores. No hubo reacción de los asalariados –cerca de 500- ante la intervención de la Policía que usó gases lacrimógenos para dispersar a los cooperativistas.

En el mismo distrito de Colquiri, mineros asalariados decidieron quemar la sede de los cooperativistas en esa localidad y la vivienda del dirigente Basilio Montaño, informó la red de emisoras de Erbol. La familia de Montaño salió poco antes de su vivienda y se encuentra en la universidad nacional Siglo XX, ha señalado la emisora.

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