Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La ONU busca una salida a la descontrolada situación en Siria

El Consejo acepta aplazar al jueves la votación de una resolución sobre Siria

Rusia ya ha anunciado que la vetará y ha hecho pequeñas modificaciones a su propia propuesta

Annan y Putin (derecha) durante una visita del primero a Moscú, el 17 de julio.
Annan y Putin (derecha) durante una visita del primero a Moscú, el 17 de julio. AFP

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tiene previsto votar este jueves una resolución de condena, presentada por los países occidentales, que amenazaría a Damasco con más sanciones, incluida la acción armada, si no desiste del empleo de artillería pesada en los centros de población y que a la vez extendería la misión de observadores a aquel conflicto durante 45 días. Rusia, principal aliado de Siria en el Consejo, ha avanzado que la vetará, como ya ha hecho con resoluciones similares en el pasado.

La resolución iba a votarse inicialmente este miércoles, pero el atentado en Damasco en el que fallecieron el ministro de Defensa Daouf Rajha y otros altos funcionarios ha llevado al enviado especial de la ONU y la Liga Árabe a Siria, Kofi Annan, a pedir más tiempo para negociar y tratar de buscar una resolución de consenso. Rusia ha planteado al Consejo su propio texto, que no contiene ninguna condena al régimen de Bachar el Asad por la masacre de disidentes.

La resolución de condena ha sido propuesta por Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia, Alemania y Portugal, y su borrador contempla la aplicación del Capítulo VII de la Carta de la ONU, que es el que autorizaría, en última instancia, una misión armada de la OTAN, similar a la de Libia. Diversos representantes diplomáticos de esos países occidentales han urgido a la comunidad internacional a actuar de forma unida frente al régimen de El Asad.

“Está claro que el régimen de El Asad está perdiendo el control de Siria”, ha dicho, en reacción al atentado de hoy, el portavoz del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca, Tommy Vietor, quien ha añadido que sólo un plan de transición política evitará “una guerra civil sectaria, sangrienta y larga”. Previamente, el secretario de Defensa norteamericano, Leon Panetta, había constatado que “la violencia en Siria está quedando cada vez más fuera de control”. El presidente estadounidense, Barack Obama, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, mantuvieron una conversación telefónica para intentar acercar posiciones.

La Casa Blanca ha ampliado sus sanciones en contra del régimen de Damasco de forma unilateral. Este miércoles, el Departamento del Tesoro ha añadido a su lista de penalizaciones económicas a 29 altos funcionarios y ministros del régimen de El Asad y a cinco empresas a las que acusa de participar en la creación de armas de destrucción masiva. De ese modo, el Gobierno estadounidense congela cualquier patrimonio o fondo que esos ciudadanos o empresas tengan en EE UU y prohíbe a cualquier norteamericano hacer negocios con ellos. En la lista se hallan todos los ministros excepto el de Defensa, fallecido en el ataque.

El ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, y la canciller alemana, Angela Markel, también han urgido al Consejo de Seguridad a que llegue a un acuerdo de urgencia, a pesar de las resistencias de Rusia y de China, los dos países con poder de veto que han frustrado anteriores intentos de condenar al régimen sirio. Merkel ha pedido a la comunidad internacional que coopere “para poner fin a la violación de los derechos humanos, y avanzar en el proceso político”.

Rusia, sin embargo, ha defendido su bloqueo. “Aprobar una resolución en este momento supondría dar apoyo directo al movimiento revolucionario. Si esto es una revolución, el Consejo de Seguridad de la ONU no tiene nada que hacer en ella”, ha dicho en Moscú el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Lavrov.