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Aung San Suu Kyi viaja por primera vez al extranjero en 24 años

La líder de la oposición democrática birmana viajará a Noruega en junio a recoger el Nobel de la Paz que le fue concedido en 1991

La birmana Suu Kyi se dirige a sus compatriotas en Bangkok este miércoles.
La birmana Suu Kyi se dirige a sus compatriotas en Bangkok este miércoles. EFE

La líder opositora birmana Aung San Suu Kyi ha iniciado su primer viaje al extranjero en 24 años, en lo que supone un nuevo avance en el proceso de reformas en el que está inmerso Myanmar tras nombrar en marzo de 2011 un Gobierno teóricamente civil, que dejó atrás cinco décadas de régimen militar.

La antigua prisionera política, de 66 años, que logró un escaño en las históricas elecciones parciales al Parlamento celebradas el pasado 1 de abril, se ha dirigido a un millar de sus compatriotas desde un balcón de un edificio en ruinas en una zona industrial de Bangkok, la capital de Tailandia.  "Lo he dicho una y otra vez: no quiero hacer promesas. No es bueno si no puedes cumplir promesas que has hecho", ha dicho la Dama a la multitud, informa Europa Press. "Me gustaría que los trabajadores emigrantes procedentes de Birmania tengan buena salud y más riqueza, que estén libres de peligro y puedan volver a casa tan pronto como sea posible". El 80% de los aproximadamente dos millones de trabajadores extranjeros que están registrados en Tailandia son de Myanmar.

En junio, la parlamentaria tiene previsto ir a Europa. Es la primera vez que Suu Kyi sale de Myanmar (antigua Birmania) desde 1988, año en el que regresó a su país para cuidar de su madre y se vio envuelta en un levantamiento estudiantil prodemocrático que fue aplastado por los militares. La opositora se había negado hasta ahora a viajar al extranjero por miedo a que no la dejaran volver, incluso cuando la antigua Junta Militar negó a su marido -de nacionalidad británica, enfermo de cáncer y con poco tiempo de vida- un visado para ir a visitarla desde Reino Unido.

Suu Kyi pronunciará una conferencia en la Organización Internacional del Trabajo en Ginebra

El viaje de Suu Kyi será percibido seguramente como una muestra de que las reformas iniciadas por el Gobierno –civil, aunque en realidad controlado por los antiguos generales de la Junta- siguen adelante y que las autoridades continúan fieles a su compromiso de cambio, lo que podría conducir al final definitivo de las sanciones internacionales que pesan sobre el país, muchas de las cuales ya han sido levantadas en los últimos meses.

En Tailandia, Aung San Suu Kyi tiene previsto reunirse con la primera ministra, Yingluck Shinawatra y viajar al norte para reunirse con algunos de los 100.000 refugiados por los conflictos étnicos en Birmania. También va a participar en el Foro Económico Mundial sobre Asia Oriental, que se celebra en Bangkok entre el 30 de mayo y el 1 de junio.

En Europa, Aung San Suu Kyi dará un discurso, el 14 de junio, en Ginebra, durante una reunión de la Organización Internacional del Trabajo; el 16 de junio, recibirá por fin en Oslo el premio Nobel de la Paz que le fue concedido en 1991, y a partir del 18 de junio estará una semana en Reino Unido, donde vivió durante años con su familia. El 21 de junio, en Londres, se dirigirá a los miembros del Parlamento. La Universidad de Oxford, donde estudió en la década de 1960, le va a conceder un doctorado honorífico en Derecho Civil.

Las reformas emprendidas por el nuevo presidente birmano han llevado a Suu Kyi a pedir que se levanten las sanciones internacionales que pesan sobre su país

El presidente de Myanmar, Thein Sein, impulsor de las reformas en marcha, ha retrasado hasta principios de junio una visita oficial que tenía prevista a Tailandia para no interferir en el viaje de Suu Kyi.

La Junta militar anuló los resultados de las elecciones de 1990, que fueron ganadas por Suu Kyi, y mantuvo a la líder bajo arresto domiciliario la mayor parte de las dos décadas que siguieron. Los comicios de noviembre de 2010, organizados por los generales, fueron amañados y condujeron a la formación de un Gobierno civil que, aunque deja la última palabra al todopoderoso Ejército, se ha empeñado en reformas liberalizadoras. Pocos días después de esas elecciones, fue levantado el arresto domiciliario de Aung San Suu Kyi.

Desde entonces, los cambios en Myanmar se han acelerado. Cientos de presos políticos han sido liberados, las manifestaciones han sido legalizadas, la censura en los medios ha sido suavizada y el diálogo para resolver los conflictos étnicos avanza, como lo hace la liberalización económica. Suu Kyi, ahora diputada, ha dado un voto de confianza a Thein Sein –un antiguo general- y ha dicho de él que es sincero y se puede confiar en él.

Las reformas han convencido a Suu Kyi de que es conveniente el levantamiento de las sanciones, tras haber defendido durante mucho tiempo su necesidad para presionar a los militares. También la han convencido de que ahora puede viajar al extranjero y de que se le permitirá regresar. La líder demócrata se ha entrevistado hoy en Yangon (la antigua capital) con el primer ministro indio, Manmohan Singh, que ha concluido una visita oficial de tres días a Myanmar.