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Asesinado un cuarto periodista en Brasil en lo que va del año

Décio Sá, de 42 años, cubría información política y había desvelado casos de corrupción en uno de los Estados más pobres del país sudamericano

Entrada del blog de Decio Sá, Ampliar foto
Entrada del blog de Decio Sá,

El periodista Décio Sá, de 42 años, fue asesinado a tiros la noche de este lunes en San Luis de Maranhão, al noreste de Brasil. Desde hace 17 años trabajaba en el diario O Estado de Maranhão, donde estaba especializado en información política.

Sá estaba en un bar de la ciudad cuando un hombre, con la cara descubierta, le dio seis tiros por la espalda. Cuatro alcanzaron su cabeza. El criminal, al que acompañaba un cómplice que lo esperaba en la puerta, mató al periodista con un arma calibre 40 de uso exclusivo de la policía. El secretario de Seguridad Pública de Maranhão, Aluísio Mendes, ha informado que la pista de crimen apunta a que se trató de un asesinato por encargo. El columnista y bloguero, que dejó una hija de ocho años y a su esposa embarazada de dos meses, es el cuarto periodista asesinado este año en Brasil. Ninguna de las muertes ha sido esclarecida. Los otros tres periodistas muertos, todos ellos especializados en la investigación de casos de corrupción que implican a políticos y empresarios, son Paulo Roberto Grosso (editor jefe del Jornal de Praça en Mato Grosso), Mário Randolfo Marques Lopes (jefe del sitio Vassoras na Net en el Estado de Rio de Janeiro) y Laércio de Souza (periodista de Radio Sucesso, en el Estado de Bahía).

El presidente del Sindicato de Periodistas de Maranhão, Leonardo Monteiro, ha calificado el crimen como “un atentado a la libertad de expresión”. Según Ricardo Pedreira, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Periódicos (ANJ, por sus siglas en portugués), el móvil del asesinato es la información que manejaba Sá, pues cubría “los crímenes perpetrados en Maranhão”, una de las regiones más pobres del país y tramas de corrupción que implicaban a empresarios y políticos de la región.

El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, en inglés) divulgó justo hace una semana de que Brasil ocupa el sitio 11 entre los países más peligrosos para ejercer el periodismo.