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El Consejo de Seguridad aprueba el envío de observadores a Siria

Los activistas acusan al régimen de violar el alto al fuego acordado con Kofi Annan

La ONU ha decidido enviar observadores al país árabe

Una imagen de un barrio de Homs facilitada por la oposición.
Una imagen de un barrio de Homs facilitada por la oposición. AFP

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha conseguido finalmente hablar con una sola voz en relación a la revuelta siria que dura poco más de un año y se ha cobrado más de 9.000 muertos. Los 15 miembros del Consejo se han puesto hoy sábado de acuerdo para enviar una misión de observadores con la idea de que supervisen la aplicación del frágil alto el fuego en vigor desde el pasado jueves.

China y Rusia, aliados de Damasco, habían vetado en dos ocasiones en el pasado resoluciones de condena al régimen del presidente Bachar el Asad y su campaña represiva con la que pretende aplastar a las fuerzas opositoras. Esta vez, sí han apoyado una resolución, descafeinada, que no pide ni mucho menos la salida de El Asad. La resolución 2042 sí pide sin embargo la retirada de las tropas y blindados de las ciudades, como exige el plan de alto el fuego patrocinado por Kofi Annan y en teoría aceptado por el régimen sirio. Condena también las violaciones de derechos humanos por parte de las autoridades sirias y los abusos de los grupos opositores y pide “el cese de la violencia en todas sus formas”.

En principio Damasco debería permitir el despliegue y libre movimiento de los observadores ya que se trata de uno de los puntos del llamado plan Annan. El despliegue de la misión, que podría estar formada por hasta 30 miembros, podría ser inmediato. Más adelante, otros 250 observadores seguirían a esta primera avanzadilla.

La tregua fue muy relativa hoy en Siria. Reiteradas violaciones del alto el fuego dejaron al menos ocho muertos, seis de ellos civiles, según el relato de los activistas antigubernamentales. Desde que la primavera árabe prendiera en Siria, Damasco cerró a cal y canto el país y sólo ha permitido la entrada de enviados internacionales y periodistas con cuentagotas, por lo que resulta casi imposible comprobar la veracidad de las informaciones que llegan de uno y otro bando. Fuentes oficiales informaron también de violaciones por parte de los grupos armados de la oposición.

El modus operandi del Ejército sirio ha recordado hoy al que ha prevalecido en los últimos meses. Las fuerzas del régimen volvieron a disparar contra la multitud y bombardearon zonas residenciales, lo que supone una clara violación del plan de paz de seis puntos acordado con Kofi Annan.

El Ejército bombardeó Homs, ciudad del centro del país convertida desde hace meses en bastión de la resistencia.

Susan Rice, embajadora de EE UU ante la ONU, consideró el bombardeo de Homs una violación “absoluta” del alto el fuego y dijo que “hace dudar seriamente de la voluntad del régimen”.

A media tarde llegaron noticias de que el Ejército había disparado contra la multitud que asistía a un funeral en Alepo. Hasta cuatro personas murieron en el ataque según el opositor Observatorio sirio para los derechos humanos, citado por la Agencia France Presse.

Mientras, Bachar Jafari, embajador sirio ante la ONU denunció ayer hasta 50 violaciones de alto el fuego por parte de los grupos armados de la oposición desde el pasado jueves.

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