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Chávez viaja a Cuba para operarse sin fecha de regreso: "Voy a defender mi vida"

El mandatario venezolano será intervenido el lunes o martes de la próxima semana

La lesión está en el mismo sitio donde le extrajeron un tumor maligno en junio del año pasado

Se lleva a parte de su equipo para gobernar desde La Habana

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, saluda emocionado a sus seguidores camino del aeropuerto. Ampliar foto
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, saluda emocionado a sus seguidores camino del aeropuerto. AP

“Me voy, pero volveré", dijo Hugo Chávez. "Y volveré con más vida que nunca para seguir dando la vida entera a la patria buena, a la patria nueva”. Luego subió al Airbus presidencial que lo llevó el viernes por la noche a La Habana donde, entre lunes y martes, será operado de otra lesión cancerígena que le ha sido detectada en el abdomen, en el mismo lugar donde hace ocho meses le fue extirpado un tumor maligno. Pero el viaje del presidente venezolano no tiene fecha precisa de regreso. Como en oportunidades anteriores, Chávez se ha negado a delegar los poderes presidenciales en el Vicepresidente mientras dure su ausencia y el Parlamento le ha autorizado a gobernar a distancia por tiempo indefinido.

Una caravana de coches partió a las 15.30 del viernes (hora local) desde el Palacio de Gobierno para acompañar al Presidente, al grito de guerra dado por él mismo: “Viva Venezuela, viva la revolución bolivariana, viva Chávez”. Cientos de seguidores lo vitorearon por las calles de Caracas en un ambiente de gran emotividad. "Voy a defender milímetro a milímetro, palmo a palmo, segundo a segundo esta vida que es de ustedes, que les pertenece a ustedes para seguir dando todo estos próximos meses, este año, estos próximos años de esta década",había dicho Chávez en el palacio de Gobierno antes de partir.

Y a las 17.20 ya estaba él, rodeado de sus tres hijas, al pie de la escalerilla del avión. “Estaré con ustedes el 7 de octubre [fecha de las elecciones], coronando la victoria popular bolivariana y revolucionaria. Y el próximo año comenzaremos el nuevo periodo 2013-2019”, ha prometido el presidente-comandante a sus seguidores. Porque además de su salud se juega eso: la posibilidad de regresar al país en condiciones óptimas de comenzar la campaña para lograr su reelección en las presidenciales de octubre, por un tercer periodo consecutivo de seis años.

“Voy y vuelvo”, ha insistido Chávez desde el martes, cuando anunció al país su recaída. En junio de 2011, cuando le fue detectado el cáncer durante un viaje a La Habana, Chávez estuvo un mes fuera de Venezuela. Esta vez solo ha informado a sus ministros, en una reunión transmitida por la estatal Venezolana de Televisión: “Seguramente estaré en Cuba durante varios días, aún no sabemos exactamente cuántos pero no serán muchos, seguro”.

Chávez ya fue sometido a dos cirugías en La Habana, en junio pasado. La primera, el día 8, para extirparle un “absceso pélvico”, según informó entonces su canciller, Nicolás Maduro. Y la segunda, el día 10, para extraerle un tumor “del tamaño de una bola de beisbol”, según lo describió el mismo paciente. Entre julio y septiembre de 2011, Chávez recibió cuatro sesiones de quimioterapia que, al parecer, no dieron los resultados esperados. El presidente venezolano no ha dicho, ni entonces ni ahora, en qué órganos de su cuerpo está alojada la enfermedad ni en qué estadio de gravedad se encuentra.

Pero afirmó estar preparado “para enfrentar el peor de los escenarios”, durante el acto de despedida que le organizó su partido: “Si fuera maligno (el nuevo tumor), dios no lo quiera, habrá que hacer otro tratamiento, ya los médicos dirán (...) pero habría que actuar rápido”, agregó.

Mientras dure la convalecencia de su presidente, el Gobierno de Venezuela se trasladará a La Habana. “Me llevo a un ‘grupo de comando’, digámoslo así, con la ministra (de la secretaría de la Presidencia) Erika Farías, otros ministros, el jefe de la casa militar, mi equipo cercano”, informó Hugo Chávez el jueves, durante la última reunión oficial que sostuvo con su gabinete antes de partir. Tal y como ocurrió el año pasado, Chávez se negó a delegar los poderes presidenciales en Elías Jaua, su vicepresidente ejecutivo, quien solo quedará facultado para presidir el Consejo de Ministros, mantener comunicación con los demás poderes públicos y recibir y transmitirle las órdenes de Chávez.

La mayoría oficialista en el Parlamento, que ha autorizado que Chávez gobierne a distancia por tiempo indefinido, sostiene que este viaje no supone la “ausencia temporal” del presidente. En estos casos, el artículo 234 de la Constitución de Venezuela prevé que los poderes presidenciales deben ser delegados en la figura del Vicepresidente Ejecutivo.

Los diputados de la oposición también han votado a favor del viaje de Chávez, pero con reserva. Su opinión es que el vicepresidente Elías Jaua debió quedar al frente del Ejecutivo. “Exigimos que se cumpla la Constitución Nacional (…) Que se permita el viaje del presidente, que se recupere pronto pero también que se quede encargado el vicepresidente”, ha dicho el diputado opositor Alfonso Marquina, durante la sesión parlamentaria en la que se debatió la ausencia de Chávez.

Además de su equipo de Gobierno, Chávez se lleva consigo a La Habana, cámaras, micrófonos, equipos de transmisión que le permitan conectarse en directo con “el pueblo” a través de la radio y la TV. Ha ordenado a su ministro de Comunicación e Información, Andrés Izarra, que empaque todo esto en la valija: “El tema comunicacional es muy importante, Izarra, que tengamos posibilidad de conectarnos, bien sea para hablar con el pueblo por radio o televisión. Es importante coordinar para tener allá todo lo que haga falta para la transmisión”.

Así, manteniendo contacto permanente con los venezolanos a través de las redes sociales y la cadena de medios públicos, Chávez aspira conjurar las versiones que circulan cíclicamente en torno a la gravedad de su estado de salud. Rumores que, según él, son fabricados por la oposición y por los medios de comunicación nacionales y extranjeros, para socavar la credibilidad de su Gobierno.

“Nos acusan de que estamos ocultando cosas. Pero son ellos son los que generan las dudas, las zozobras. Nosotros siempre estamos informando, cuando lo creemos conveniente”, ha dicho y ha prometido que en cuanto se recupere de la cirugía, él mismo dirá qué encontraron esta vez los médicos en su cuerpo.