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China condena a un disidente a siete años por un poema “subversivo”

El fiscal acusó al activista Zhu Yufu de incitar a la gente a emprender protestas antigubernamentales

Los jueces chinos han vuelto a asestar otro duro golpe a la disidencia, en una nueva vuelta de tuerca de lo que los defensores de las libertades consideran el continuo deterioro de los derechos humanos en el país asiático en los últimos años. El activista Zhu Yufu ha sido condenado hoy a siete años de cárcel por “incitar a la subversión del poder del Estado”. Los fiscales citaron en el juicio, celebrado el 31 de enero, un poema que Zhu difundió en Internet durante las convocatorias que circularon hace un año en China para repetir manifestaciones jazmín, similares a las que tuvieron lugar en Túnez y otros países del mundo árabe, según ha informado la organización Defensores de los Derechos Humanos Chinos  (CHRD, en sus siglas en inglés).

Li Dunyong, el abogado de Zhu, dijo antes de la sentencia que durante el juicio la acusación citó como evidencia el poema titulado Es hora, así como mensajes de texto que el disidente envió a través del servicio de charla en Internet de Skype. “¡Es hora, pueblo chino! La plaza (en referencia a Tiananmen) pertenece a todos. Tus pies son tuyos. Es hora de que utilices tus pies para ir a la plaza y elegir”, dice, entre otros, el escrito, algunas de cuyas partes han circulado ampliamente en la Red.

Los fiscales argumentaron que Es hora pretendía incitar a la gente a emprender protestas antigubernamentales. Zhu negó los cargos y que hubiera colocado el poema en algún foro en Internet. Dijo que solo lo compartió con algunos amigos.

Es la tercera vez que Zhu Yufu, veterano luchador en favor de la democracia, es encarcelado

Es la tercera vez que Zhu Yufu, veterano luchador en favor de la democracia, es encarcelado. En 1999, fue condenado por subversión y pasó siete años en prisión por fundar una revista opositora. Tras ser liberado, en 2007 fue encerrado de nuevo por dos años, a consecuencia de un enfrentamiento que tuvo con la policía. En abril del año pasado, fue arrestado otra vez, en medio de la ola de represión lanzada por el Gobierno por el temor al contagio de las revueltas árabes.

La condena a Zhu, dictada por un tribunal de Hangzhou (capital de la provincia de Zhejiang), sigue a las impuestas a otros disidentes en el último año. Li Tie, un escritor de 52 años, fue sentenciado en enero a 10 años de prisión por “subversión del poder del Estado”. Fue acusado de publicar ensayos críticos con el Gobierno en periódicos en el extranjero y en Internet. A finales de diciembre, otros dos activistas, Chen Xi y Chen Wei, recibieron penas de 10 años y nueve años, respectivamente, por “incitar a la subversión”, igualmente por haber escrito y publicado en Internet en el extranjero ensayos y artículos críticos con el Partido Comunista Chino (PCCh).

Liu Xianbin -otro defensor de la democracia, que pasó anteriormente una década en prisión- fue condenado en marzo de 2011 a 10 años. Y a mediados de diciembre, un tribunal de Pekín envió al abogado Gao Zhisheng a la cárcel tres años. Gao estaba en paradero desconocido desde que supuestamente se lo llevó la policía, en abril de 2010.

Pekín quiere cortar de raíz cualquier posibilidad de contagio de los levantamientos árabes y ha intensificado el control y la persecución de la disidencia, especialmente en un año particularmente sensible, ya que el próximo otoño se producirá un importante relevo generacional en el liderazgo del PCCh. Con el rosario de condenas, las autoridades aplican el viejo proverbio chino: "matar a la gallina para asustar a los monos”.

El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, se ha reunido con algunos activistas para discutir sobre la situación de los derechos humanos en China, en un claro indicio de que el rosario de condenas a la disidencia y las revueltas que han tenido lugar recientemente en las zonas tibetanas saldrán a relucir durante la visita que su homólogo chino, Xi Jinping, realizará a Estados Unidos la semana que viene. Se prevé que Xi sea nombrado secretario general del PCCh en el XVIII congreso de partido, que tendrá lugar en otoño, y presidente del país, en marzo de 2013.