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A la caza del último veterano líder de Sendero Luminoso

La policía peruana asegura que tiene acorralado al dirigente, que está gravemente herido

Artemio, el último cabecilla de Sendero Luminoso que queda el libertad en Perú, está herido de gravedad y a punto de caer. De acuerdo con diversas fuentes, el líder terrorista, que opera hace más de dos décadas en el valle del río Huallaga, una zona histórica de producción de coca, habría sido baleado por miembros de su propia columna, interesados en cobrar la recompensa de cinco millones de dólares (3,7 millones de euros) que las autoridades peruanas han puesto por su captura.

Desde las primeras horas del jueves, la policía peruana intensificó sus labores de búsqueda para concretar el arresto o confirmar la muerte, sin éxito hasta el momento. De acuerdo con la web IDL-Reporteros, que recientemente lo entrevistó y suele estar bien informada en temas de seguridad, Artemio resultó herido en la localidad de Tocache, víctima de miembros de su propio grupo captados por la policía antidrogas. La publicación asegura que el líder terrorista tiene serias heridas de bala en el pecho, una mano destrozada y ha perdido mucha sangre. Hombres que se mantienen leales a él lograron sacarlo con vida del ataque y horas después obligaron a un enfermero de la localidad de Santa Rosa de Mishollo a atenderlo. Es este enfermero quien luego dio fe de la gravedad de sus lesiones.

Inmediatamente después del enfrentamiento, fuerzas de la policía se sumaron a la búsqueda del terrorista malherido y encontraron vestigios de sangre, mochilas y armas. Miguel Carpio, un periodista de Tocache, asegura que Artemio estaría refugiado en una zona de difícil acceso, acompañado de no más de diez hombres, y considera que por la gravedad de sus lesiones podría morir en pocas horas. La agencia Inforegión informa de testimonios de personas que aseguran haber visto al grupo de senderistas huyendo con una persona herida en el pecho, brazos y piernas.

Artemio es el último miembro del comité central de Sendero Luminoso que no ha sido capturado. Desde inicios de la década de los ochentas fue destacado por Abimael Guzmán, el líder del grupo terrorista, preso desde 1992, para dirigir las acciones terroristas en el valle del río Huallaga. Hasta ahora, Artemio se mantiene leal a Guzmán, a diferencia de la facción terrorista que opera en el valle de los ríos Apurímac y Ene, que renegó de su máximo dirigente y actualmente está más vinculada con el narcotráfico.