El exjefe de los servicios secretos se convierte en jefe del Gobierno rumano

El malestar popular por la crisis fuerza la salida del conservador Emil Boc, en el poder desde 2008

El primer ministro de Rumanía, Emil Boc, en enero.
El primer ministro de Rumanía, Emil Boc, en enero.BOGDAN CRISTEL (REUTERS)

El hasta ahora director del Servicio de Información Externa y ex ministro de Asuntos Exteriores del 2004 al 2007, Mihai Razvan Ungureanu, se convirtió este lunes en el flamante primer ministro rumano con el cometido de disuadir la crispación política y social, en la que el país balcánico se halla inmersa desde mediados de enero.

El presidente Traian Basescu anunció el nuevo nombramiento tras haber sacrificado horas antes al saliente Emil Boc para apaciguar la ira popular por las duras protestas contra la coalición gubernamental de centroderecha. “Desde el mes de diciembre, he discutido con el premier Boc sobre su sustitución. La decisión fue suspendida por motivos de interés nacional: en la segunda mitad de ese mes era difícil una mayoría parlamentaria y, después, hemos tenido la evaluación del Fondo Monetario Internacional (FMI)”, explicó Basescu.

“No se trata de una maniobra, sino de una necesidad de dar de nuevo credibilidad al Gobierno”, prosiguió el jefe del Estado, con alusión a las acusaciones de jugada política para salir ileso de la crisis.

La coalición cuenta con los escaños necesarios para designar al historiador y diplomático Ungureanu como la persona encargada a continuar con las reformas estructurales en un año en el que se vaticina complicado para el conjunto de los países de la Unión Europea.

“Continuaré con las reformas y, sin duda alguna, mi objetivo pasará por la estabilidad política y económica”, afirmó el nuevo primer ministro, de 43 años.

Recientemente, el jefe de la de la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), Jeffrey Franks, conminó a Basescu a liberalizar el sector energético antes de 2017 e incrementar las tarifas eléctrica y de gas, medidas que desembocarían en una nueva oleada de protestas callejeras.

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A pesar de la incertidumbre política en Rumania, el FMI confía en que prevalezcan los acuerdos firmados con el primer ministro saliente: “No veo ningún motivo para que este hecho tenga un impacto sobre el acuerdo, esperamos que se siga cumpliendo”. Por su parte, la Comisión Europa rechazó cualquier vinculación entre los resultados de la misión de la institución internacional y la dimisión del primer ministro.

Boc, que había ocupado este cargo desde 2008, manifestó que renunciaba a sus funciones como mandatario “para aliviar la situación social”. “Después de la visita al FMI y el Banco Mundial la semana pasada, expliqué que el Gobierno debe pasar a otra etapa. He tomado la decisión de presentar mi dimisión para no aferrarme al poder. A mí no me importa quedarme unos meses más o menos, pero resulta imprescindible que tengamos estabilidad económica”, declaró durante su despedida del Ejecutivo de centroderecha.

Sin embargo, el ex primer ministro se marchó con la cabeza alta al subrayar que Rumania, tras dos años de desaleceración económica, terminó en 2011 con un crecimiento de 2,5%, sin duda uno de los más importantes de los Veintisiete y se prevé que acabe con un 2% en 2012.

"Agradezco a los rumanos por haber salvado a la economía y al país del colapso económico. Rumania se ha saneado, hemos hecho limpieza y ordenado las finanzas”, precisó. En mayo de 2010, Bucarest anunció la reducción del 25% de los salarios públicos, el incremento del IVA del 19 al 24%, la congelación de las pensiones y el recorte de las ayudas a los parados en un 15%.

"Sé que tomé decisiones difíciles, pero los frutos han empezado a aparecer. En época de crisis, el Ejecutivo no se encuentra en un concurso de popularidad, sino en salvar al país”, concluyó el ex jefe del Ejecutivo su discurso de despedida refiriéndose a la coalición opositora USL compuesto por el Partido Social Demócrata (PSD) y el Partido Nacional Liberal (PNL), quienes celebraron la dimisión y exigieron una vez más que se adelantaran el plebiscito.

“USL solamente acepta la convocatoria de elecciones anticipadas y que existan un nuevo Parlamento y un nuevo Gobierno en junio”, señaló el presidente del PNL, Crin Antonescu, tras reunirse con Basescu en la ronda de consultas sobre la formación del nuevo Ejecutivo.

“Esta es una victoria para quienes protestaron en las calles. El Gobierno más corrupto, incompetente y mentiroso desde la revolución anticomunista de 1989 se ha esfumado”, aseguró el líder de la oposición.

Mientras tanto, ya se está convocando a la gente mediante las redes sociales para exigir esta noche la dimisión del presidente Basescu, siguiente paso como afirman muchos jóvenes hartos de vivir entre la desesperanza y la carroña política.

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