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EL DESAFÍO IRANÍ

La UE acuerda vetar el petróleo de Irán

Los Veintisiete aprueban el embargo a las exportaciones de crudo iraní.

La UE también debate sanciones contra el sistema financiero

El portaaviones Abraham Lincoln cruzó el domingo el estrecho de Ormuz.
El portaaviones Abraham Lincoln cruzó el domingo el estrecho de Ormuz. AP

La Unión Europea ha impuesto un embargo total a las importaciones de petróleo iraní a partir del próximo 1 de julio con el propósito de forzar a la República Islámica a volver a la mesa de negociaciones para discutir sobre “su preocupante programa nuclear”, en palabras de Catherine Ashton, coordinadora de la política exterior comunitaria. “No permitiremos que Irán se haga con armamento nuclear”, señalan Nicolas Sarkozy, Angela Merkel y David Cameron en un comunicado que sostiene el “paquete de sanciones sin precedentes a Irán”. La Administración de Barack Obama aplaude la medida, mientras el ministro español de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo, asegura que aunque España importa el 20% del petróleo de Irán no sufrirá consecuencias del embargo porque “Arabia Saudí me ha garantizado el suministro y que se va a mantener el precio”. [Durante la guerra en Libia, España llegó a importar hasta el 20% de su crudo de Irán. En los últimos meses, su consumo ha caído hasta un 14,7%].

La entrada en vigor del embargo será gradual: sólo los socios con contratos en vigor podrán ejecutarlos hasta esa fecha. España ---el país europeo más dependiente de Irán, tras Grecia, con un 14,7% de su aprovisionamiento petrolero procedente de allí, el 20% cuando se cortó el flujo de crudo desde Libia— es uno de los beneficiarios de tal exención, “lo que da tiempo a buscar suministro alternativos”, según Margallo. El ministro también celebra otras flexibilizaciones en el programa sancionador: España podrá seguir exportando a Irán productos petroquímicos durante cinco años y habrá otras exportaciones financiadas a través de un banco iraní que podrán seguir dos años más.

El veto afecta a las importaciones de petróleo y sus derivados, tanto en sus vertientes de transporte como en las relativas a su financiación y aseguramiento. También será ilegal importar desde la UE productos petroquímicos y exportar equipamiento y tecnología aplicables a este sector, crucial para la economía iraní, según han acordado los ministros de Exteriores comunitarios.

Una vez anunciada la medida, el presidente francés y los primeros ministro de Alemania y Reino Unido emitieron un duro comunicado en el que atribuían “el paquete de sanciones sin precedentes” al hecho de que “los dirigentes iraníes no han conseguido restablecer la confianza internacional en la naturaleza exclusivamente pacífica de sus programa nuclear”. “No permitiremos que Irán se haga con armamento nuclear”, señalan Sarkozy, Merkel y Cameron.

Tras manifestar que Irán “ya está exportando y amenazando con la violencia en la región”, los tres grandes europeos “piden a los dirigentes de Irán que suspendan de inmediato sus actividades nucleares secretas y cumplan plenamente sus obligaciones internacionales”. No dicen cuál es la alternativa si es que la encuentran. La vía europea es de la presión económica. “Mientras Irán no vuelva a la mesa [de negociaciones] seguiremos unidos tras las fuertes medidas para socavar la capacidad del régimen para financiar su programa nuclear”.

“Queremos convencer a Irán de que se siente a negociar donde lo dejamos el año pasado en Estambul”, insistió Ashton. En la metrópoli turca se celebró hace un año, y por enésima vez, una ronda de discusiones que concluyó sin llevar a ningún lado. Ashton mantiene que la Unión está dispuesta a aceptar un desarrollo nuclear iraní pacífico a cambio de una estricta tutela de la comunidad internacional.

El régimen iraní --que exporta un 20% de su crudo a la UE, aunque entre los Veintisiete el crudo iraní apenas cubre el 6% de las provisiones-- no pestañeó. “Es guerra psicológica, pero nuestra nación no cederá en la obtención de sus derechos”, declaró el portavoz de Exteriores en Teherán. “El país que decida prescindir de la energía iraní será pronto reemplazado por otros”.

China es uno de los países que podrían cubrir el hueco europeo. Ashton reveló que la semana pasada habló con un alto responsable de Pekín en Nueva Delhi sobre la cuestión iraní. “Le dije que la comunidad internacional debe estar unida. Hay países que han decidido seguir nuestro ejemplo”, señaló ella en referencia no expresa a Japón y Corea del Sur. “Otros han dicho que no aprovecharán el vacío creado por nuestra ausencia y otros han dicho que aplicarán sus propias medidas de presión”.

Desde que la idea del embargo se presentó ante los ministros, el pasado 1 de diciembre, países con Grecia, Italia y España (antes de la guerra en Libia España importaba el 14,6% del petróleo desde Irán), los más dependientes del crudo iraní, habían venido planteando objeciones a la drástica renuncia de esa fuente de aprovisionamiento que patrocinaban Alemania, Francia y Reino Unido. Las reservas han desaparecido al encontrarse suministradores alternativos y pactarse una cronología que da aire a los más acuciados. “Cepsa y Repsol me garantizan que tienen fuentes de suministro alternativas”, explica el jefe de la diplomacia española. “Además, Arabia Saudí me ha garantizado el suministro y que se va a mantener el precio”.

Junto al embargo petrolero los ministros han acordado congelar todos los activos del banco central iraní en la UE, aunque el ente podrá seguir interviniendo en otras actividades comerciales legales bajo estrictas condiciones. Tampoco se permitirán las transacciones de oro, metales preciosos y diamantes con organismo públicos iraníes, del mismo modo que se veta cualquier venta a Irán de bienes susceptibles de doble uso (civil/ militar)

Las medidas de ayer son las últimas de un larga e infructuosa cadena que ha visto las congelaciones de activos de más de 500 personas físicas y jurídicas iraníes (incluida la prohibición de pisar suelo europeo a personalidad del régimen), el veto a exportaciones a Irán de producto sensibles o la prohibición de invertir en el sector de hidrocarburos.

Ante la crisis siria, los ministros, decepcionados por el rechazo de Bachar el Asad al plan de la Liga Árabe para que ceda el poder, añadieron 22 personas más responsables de violaciones de derechos humanos y ocho entidades a la lista negra de quienes no pueden operar ni entrar en territorio comunitario..

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