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La ONU declara el estado de hambruna en otras tres regiones de Somalia

El organismo advierte de que la situación puede extenderse a todo el sur del país en cuatro o seis semanas

La sequía en el Cuerno de África y las dificultades para hacer llegar ayuda humanitaria por el veto de la milicia islamista Al-Shabab siguen haciendo estragos en Somalia. La Unidad de Análisis de Nutrición y Seguridad Alimentaria de Somalia (FSNAU), vinculada a la ONU, ha declarado este miércoles el estado de hambruna en otras tres regiones del sur del país, en concreto en las zonas de Balcad y Cadale, en el Shabelle Medio, en el corredor de Afgoye -el mayor centro de desplazados del mundo, con 400.000 registrados en este momento- y en el campo de desplazados en Mogadiscio. La situación representa "la peor crisis humanitaria actual y la crisis alimentaria más grave desde la hambruna de 1991-1992 en Somalia", según el organismo.

La ONU ya había declarado hace dos semanas el estado de hambruna en otras dos regiones, Bakool y Lower Shabelle, donde el 30% de los niños sufre malnutrición aguda y dos adultos y cuatro niños de cada 10.000 mueren de hambre al día. Además, las recientes lluvias torrenciales caídas en la zona de Mogadiscio han recrudecido la situación de los habitantes de la ciudad y los desplazados.

Pese a que la comunidad internacional ha lanzado un puente aéreo para contener la emergencia en Mogadiscio, adonde llegan a diario más de un millar de desplazados somalíes, la ONU advierte de que la hambruna puede extenderse a todas las regiones del sur del país en las próximas cuatro o seis semanas. El organismo advierte de que la respuesta humanitaria está siendo inadecuada, no solo por las restricciones de acceso impuestas por la milicia Al-Shabab, sino también por una financiación insuficiente por parte de la comunidad internacional.

La sequía que sufre el Cuerno de África está afectando a unos 12 millones de personas. De ellas, medio millón están en riesgo de morir si no hay una intervención urgente. La crisis humanitaria podría además extenderse a otros países como Uganda, que ya empieza a dar signos de hambruna.

La situación es particularmente crítica en Somalia porque vive en guerra civil desde 1991 y porque la guerrilla Al-Shabab, que EE UU vincula a Al Qaeda, tiene controlados los accesos a muchas zonas del país y desde 2009 tiene prohibido el paso a las ONG internacionales y las agencias humanitarias de la ONU. Ante este escenario, EE UU ha decidido este miércoles levantar las sanciones previstas para las organizaciones humanitarias que operasen en el sur del país, decretadas por el presidente Obama en abril de 2010 para frenar cualquier acción que pudiera beneficiar a los integristas.