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Al menos 22 muertos por disparos en Hama

Los tanques del Ejército sirio bloquean los accesos a la ciudad

Al menos 22 personas han muerto entre ayer y hoy y otras 80 han resultado heridas por los disparos de la policía en la ciudad siria de Hama, en el centro del país, según ha informado la Organización Nacional para los Derechos Humanos en Siria. Desde ayer los tanques del Ejército rodean la ciudad.

La ONG siria ha denunciado en un comunicado que numerosos habitantes de Hama han tenido que desplazarse a la capital Damasco y otras ciudades debido al empeoramiento de la situación de seguridad y los "asesinatos y las detenciones". Ayer, grupos opositores sirios anunciaron que había entre once y 13 fallecidos en esta localidad, y unos 300 heridos.

Como respuesta, centenares de jóvenes bloquearon las calles centrales de Hama con maderas, contenedores y metales. Su intención es evitar el avance militar por miedo a que las fuerzas de seguridad del presidente ataquen la ciudad, según informaron testigos a Reuters. Según las estimaciones de Human Rights Watch, en Hama han muerto al menos 16 personas en las últimas 48 horas por disparos de las fuerzas de seguridad sirias y de grupos armados progubernamentales.

"Hama es la última ciudad que ha sido víctima de las fuerzas de seguridad de Bachar el Asad, pese a sus promesas de que el Gobierno hubiera tolerado las protesta pacificas", ha afirmado en un comunicado difundido hoy Sarah Leah Whitson, directora de HRW para Oriente Próximo. "Las fuerzas de seguridad han reaccionado a las protestas con la brutalidad que es habitual en los últimos meses", ha añadido Whitson.

Las revueltas populares sirias se han cobrado desde el pasado mes de marzo las vidas de más de 1.300 civiles y de 340 militares y policías, según el recuento del opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Las protestas se han recrudecido sobre todo en Hama desde las protestas que congregaron el pasado viernes a decenas de miles de vecinos. Dos días después de la manifestación, y sin explicar los motivos, Bachar el Asad destituyó al gobernador provincial Ahmed Jaled Abdulaziz.

En los últimos meses Hama, de unos 650.000 habitantes, se ha convertido en uno de los focos más activos contra el régimen. Hace un mes, cuando al menos 60 personas murieron en distintas manifestaciones en decenas de ciudades sirias, pero los peores enfrentamientos tuvieron lugar en Hama. Según activistas y el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, al menos 53 personas fallecieron entonces en esta ciudad.

Hama, símbolo de resistencia contra la represión de los Asad

En los últimos meses la ciudad siria de Hama se ha convertido en uno de los focos más activos contra Gobierno de Bachar el Asad, pero tradicionalmente ha sido un símbolo de la resistencia contra la represión del Ejército sirio. Esta ciudad ya ha sido en el pasado escenario de protestas contra el régimen de los Asad, duramente reprimidas por las fuerzas de seguridad. Allí el Ejército sirio llevó a cabo en 1982 la peor masacre en la reciente historia del país, con un bombardeo que causó entre 10.000 y 20.000 muertos, para aplacar una revuelta antigubernamental.

En Hama empezó en 1976 una rebelión de los grupos islámicos, lideradas por los Hermanos Musulmanes. En el enfrentamiento de esta organización islamista con los Asad se mezclan factores políticos y religiosos, ya que los Hermanos Musulmanes, suníes y conservadores, habían sido tradicionalmente el blanco del régimen sirio, en manos de la secta alauí de la corriente chií, y del partido Baas.

La rivalidad de esta formación política panárabe con los Hermanos Musulmanes se remontaba a las décadas anteriores y en Siria estalló a finales de los años setenta. En aquellos años Idlib, una provincia al noroeste fronteriza con Turquía y de mayoría suní pero con varias comunidades alauíes y cristianas, fue escenario de intermitentes insurrecciones islamistas, protagonizadas por los Hermanos Musulmanes. En 1980, el entonces presidente Hafez el Asad, padre del actual mandatario, ordenó a su hermano Rifaa que bombardeara Jisr al-Shughur, una de las principales ciudades de esta provincia. El ataque causó unos 200 muertos y acabó con la resistencia antigubernamental en Idlib.

Pero dos años después, en 1982, se produjo la peor masacre contra los opositores. Otra revuelta liderada por los Hermanos Musulmanes en Hama fue duramente reprimida por el Ejército sirio, bajo las órdenes del presidente de Hafez Al Assad, que llevó a cabo una política de tierra quemada contra la ciudad. La masacre fue conducida personalmente por el hermano menor del presidente, Rifaa el Asad. Hafez ordenó el bombardeo de Hama, que causó entre 10.000 y 20.000 muertos y puso fin a la presencia legal de Hermanos Musulmanes en el país. Desde entonces, en Siria la simple pertenencia a la organización es castigada con la muerte. Y como en los años ochenta hacían Hafez y Rifaaa, ahora el presidente Bachar el Asad y su hermano Maher, jefe de la Guardia Presidencial y de la Cuarta División y virtual jefe del Ejército, se reparten los papeles: uno se encarga de la administración y el otro de la represión contra la revuelta que sacude Siria desde marzo.

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