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Al menos 13 muertos y más de 4.000 evacuados por las lluvias en Haití y República Dominicana

Las autoridades advierten del riesgo al que se enfrentan los campamentos de refugiados haitianos, ubicados en zonas con peligro de deslave

Las fuertes lluvias que azotan Haití y República Dominicana desde la semana pasada han causado al menos 13 muertos y más de 4.000 evacuados en la isla caribeña, según las autoridades. En Haití, las lluvias inundaron chabolas y campamentos de refugiados levantados tras el terremoto de enero de 2010, dejando un saldo de al menos 13 muertos, según funcionarios de Protección Civil.

En Puerto Príncipe, dos personas murieron cuando las aguas inundaron un campamento de refugiados cerca de las ruinas del Palacio Presidencial. Dos niños quedaron enterrados al derrumbarse su casa y otras seis personas fallecieron en el exclusivo distrito de Petionville, ha dicho Yolaine Surena, de la Agencia de Protección Civil haitiana, a la agencia France Presse.

En República Dominicana, que comparte la isla La Española con Haití, más de 4.000 personas fueron evacuadas en los últimos días y el Gobierno mantiene en alerta a 25 de las 32 provincias del país. Los informes aseguran que hay por lo menos 881 viviendas afectadas y que varias vías de la capital, Santo Domingo, están colapsadas.

Pero Haití es el país que se enfrenta al mayor riesgo de devastación debido a la deteriorada infraestructura y los precarios refugios, donde viven decenas de miles de personas tras el terremoto de enero de 2010. Por lo menos 1,5 millones de haitianos siguen sin hogar desde entonces. Los habitantes de uno de los campamentos para refugiados lanzaron llamadas de socorro a través de una emisora de radio y dijeron que varias carpas habían sido destruidas por las lluvias.

Las autoridades han advertido sobre el peligro de corrimientos de tierra, que podrían llevarse campos enteros de refugiados asentados precisamente en las pendientes sin árboles en la periferia de la capital y otras ciudades. Funcionarios sanitarios temen, además, un aumento de muertos por un rebrote de cólera que estalló en octubre del año pasado.