Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Estado de los reactores de Fukushima

Bajar los niveles radiactivos del agua dentro del reactor número 2, la prioridad para los trabajadores de la central nuclear. - Cuatro de los seis reactores siguen en una situación "inestable"

Estado de los reactores de Fukushima
MARIANO ZAFRA

La situación en la central nuclear de Fukushima sigue siendo de alto riesgo, después de más de dos semanas de que un terremoto de magnitud 9 y un tsunami arrasara el norte de Japón. Los ingenieros japoneses que trabajan en la central nuclear tienen como prioridad evitar que el riesgo de radiactividad se propague, especialmente desde el reactor número 2, que emite más de 1.000 milisievert a la hora desde su base en la que se aloja el agua contaminada y el condensador de su turbina, según ha informado la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO), propietaria de la central. Esta cantidad es superior en 100.000 veces a los límites permitidos, según ha confirmado la misma empresa. Tres de los seis reactores de Fukushima Daichi (central I) se mantienen en estado grave. Esta es la situación en la que se encuentra, uno a uno:

Fukushima Daichi (central I)

Reactor número 1: Se encuentra a nivel 5, es decir, "en estado grave", según la Escala Internacional de Eventos Nucleares (INES). El reto inmediato para los trabajadores es bombear el agua contaminada alojada en la base hasta el condensador de su turbina. El trabajo comenzó hace cuatro días y todavía no ha finalizado. Las mediciones de radiactividad exceden 10.000 veces los límites habituales, según ha informado la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO), propietaria de la central. El pasado 12 de marzo, un día después del terremoto y del tsunami que asoló Japón, este reactor hizo explosión. La estructura de contención no se vió dañada pero sí el edificio, la estructura de hormigón que lo protege del exterior, que quedó "seriamente dañada". Si los técnicos consiguen recuperar la electricidad en este motor será posible reestablecer el sistema de refrigeración.

Reactor número 2: Es el más afectado y el que se encuentra en una situación de más riesgo radiactivo. Emite más de 1.000 milisievert a la hora desde su base en la que se aloja el agua contaminada y en el condensador de su turbina, según ha informado la compañía eléctrica TEPCO, propietaria de la central. Al igual que el número 1, está en "estado grave", a nivel 5 según la Escala Internacional de Eventos Nucleares (INES). El sistema para bombear el agua hasta el condensador de la turbina es el mismo que en el reactor número 1, pero la incapacidad de los trabajadores ha hecho que la compañía asegure que sea necesario "buscar alternativas" al actual sistema de drenaje. El jefe del Gabinete japonés, Yukio Edano, ha informado de que los altos niveles de radiactividad detectados podrían deberse a una fusión parcial de sus barras de combustible. Serán necesarios varios meses para conseguir estabilizar la situación en este reactor, según los expertos consultados por la agencia Reuters.

Reactor número 3: Es uno de los más peligrosos de los seis reactores, ya que el núcleo contiene en su interior plutonio, en vez de uranio, un metal más peligroso en riesgo de fuga. Hoy se ha conocido que en varios puntos de la planta se ha encontrado plutonio. Se encuentra a nivel 5 y comparte los mismos problemas que el reactor número 1 y 2. Las autoridades japonesas han advertido por primera vez que los ciudadanos que vivan en un radio de 20 kilómetros no vuelvan a sus casas hasta nueva orden.

Reactor 4: Se encuentra a nivel tres, "riesgo alto" en la Escala Internacional de Eventos Nucleares (INES). La integridad del edificio se vió afectada por la explosión que sufrió. Hay que reestablecer la electricidad para que los operarios puedan trabajar. La inyección de agua de mar para la refrigeración se mantiene.

Reactor 5 y 6: Se mantienen seguros y sin daños en la vasija ni en la estructura del edificio, en el que se abrió un resquicio para evitar la explosión por hidrógeno.

Fukushima Daiini (central II)

Sus cuatro reactores se detuvieron automáticamente a raíz del terremoto y siguen operativos. El sistema de refrigeración alimentado por electricidad está en funcionamiento, lo que no hace necesario usar el sistema de refrigeración secundario ni la inyección de agua de mar.