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Ola de cambio en el mundo árabe

Francia reconoce al Consejo Nacional Libio y envía un embajador francés a Bengasi

El régimen libio amenaza con revelar "un grave secreto" que supondría la caída del presidente francés

Decidida a recobrar la iniciativa política y diplomática en la revuelta del mundo árabe, Francia ha reconocido hoy al Consejo Nacional Libio, que agrupa a la oposición a Muamar Gadafi, como "único representante del pueblo libio" y anuncia que enviará próximamente un embajador a Bengasi, el feudo de los rebeldes. El anuncio se produjo después de que Nicolas Sarkozy se reuniera esta mañana en El Elíseo con dos representantes de este organismo durante una hora. Así, Francia se convierte en el primer país del mundo en respaldar de una manera oficial a los opositores de Gadafi.

El régimen libio ya ha respondido al Gobierno francés con una amenaza. Asegura que revelará "un grave secreto" que supondra la caída del presidente francés, según informa la agencia France Presse citando a la agencia oficial libia. La revelación estaría relacionada con la financiación de la campaña electoral de Sarkozy, según añade la información de la agencia oficial Jana, que ha sido retransmitida a través de la televisión.

Ali Essaoui, uno de estos dos emisarios recibidos ayer por Sarkozy, anunció también que el jefe del Estado francés les había anunciado que mañana, en el Consejo de Europa, presentará "un plan global" sobre la situación Libia. También señaló que la embajada de Libia en París, cerrada desde hace quince días, abrirá próximamente bajo el auspicio del Consejo Nacional Libio.

Ya el domingo, por medio de un comunicado, Francia saludaba la creación del Consejo Nacional Libio. Ese movimiento -y el de hoy- suponen un intento de París por recuperar la iniciativa en la región después de su criticada pasividad en el levantamiento popular en Túnez, que acabó con el derrocamiento de Ben Ali y se convirtió en catapulta de las revueltas primero en Egipto, luego en Bahréin y después en Libia. Hace diez días, Sarkozy sustituyó hace diez días a la ministra de Asuntos Exteriores, Michèlle Alliot-Marie, muy criticada por sus vacaciones navideñas en Túnez, por Alain Juppé, que, entre otras cosas, ya ha viajado a Egipto.

Hasta ahora, Francia se ha mostrado favorable a la programación de una posible zona de exclusión aérea aunque con ciertas condiciones, entre las que se cuentan la aprobación de la ONU y una participación aunque simbólica de los países árabes.

Sarkozy, por su parte, no es partidario de una intervención militar dirigida por EEUU o por la OTAN: "No vamos a meternos en otro Afganistán", aseguró ayer en una reunión con diputados de su grupo, según publica hoy Le Parisien. Esa intervención militar ya fue descartada por Juppé el domingo: "Tendría efectos negativos. Podría acarrear rechazo en la opinión pública y los pueblos árabes"