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Birmania elige a su primer presidente 'civil' en 50 años

El próximo mandatario, Thein Sein, renunció a su carrera militar para poder ser candidato a diputado en las últimas elecciones

Birmania se prepara para estrenar nuevo Gobierno después de celebrar las primeras eleccionestras 22 años de férreo régimen militar, y lo hace con una novedad: Thein Sein se convertirá en el primer civil que presidirá el país, al menos eso es lo que han vendido las autoridades birmanas a los cerca de 30 millones deciudadanos con derecho a voto en estos comicios. La llamada a las urnas ha sido una oportunidad que los dirigentes militares han utilizado para hacerse un lavado de cara y culminar así su "hoja de ruta hacia la democracia", proclamada en 2003 por el Gobierno y uno de cuyos hitos fue la aprobación en 2008 de la actual Constitución, mediante un dudoso referéndum.

Uno de los pasos imprescindibles es la desmilitarización de la cúpula de poder, que no deja de ser una operación cosmética. El hasta ahora primer ministro de Birmania ha sido la mano derecha del jefe de la Junta Militar, general Than Shwe, y fue uno de los 660 legisladores -la mayoría ex oficiales de las Fuerzas Armadas- que renunciaron a su uniforme para intervenir en las elecciones del pasado 7 de noviembre, según establece la Carta Magna. Fue una maniobra para incrementar la cuota legal de oficiales en el Parlamento, ya que la actual legislación establece que la cuarta parte de los 440 escaños del Parlamento está reservada automáticamente a los miembros el Ejército, que tendrá competencia exclusiva sobre el Ministerio del Interior,mientras que el resto de los cargos corresponden a la población civil.

Sein, candidato por el partido Partido Unión, Solidaridad y Desarrollo (USDP), se impuso a otros cuatro aspirantes en una votación oscurantista que se produjo a puerta cerrada. Su competencia en la carrera hacia la presidencia eran el general Tin Aung Myint Oo, que ostenta ahora el cargo de tercer secretario de la Junta Militar; Sai Mon Khun, otro representante del USDP; Saw Thein Aung, líder del Partido Progresista del Partido del Estado Karen; y Aye Maung, cabeza del Partido Nacional Rakhine para el Desarrollo.

Todo hace sospechar que el próximo presidente será un apéndice de Shwe, que representa el sector más duro del régimen y pretende ejercer el poder en la sombra por medio de ex-militares fieles que ha colocado en primera línea del USDP, tal y como declararon fuentes militares el pasado mes de agosto, cuando la Junta convocó elecciones.

En el Parlamento -constituido el pasado lunes-, no está representada la Liga Nacional por la Democracia (LND) de la líder opositora Aung san Suu Kyi, liberada el pasado 13 de noviembre tras siete años y medio de arresto domiciliario continuado. Su partido fue disuelto por la normativa electoral después de que la premio Nobel de la paz y los dirigentes del partido decidieran boicotear los comicios al considerar que eran una estratagema de los generales para perpetuarse en el poder.

Aún así, soplan vientos de progreso para Birmania. El nuevo sistema político birmano abre un cauce al debate parlamentario y el poder del Legislativo estará limitado por normas, como la que establece que toda pregunta o propuesta que se pretenda llevar al hemiciclo deberá ser presentada ante una comisión con diez días de antelación y con autorización previa.

El perfíl del líder

Nacido el 20 de abril de 1945, Then Sein ha desarrollado toda su carrera profesional en las filas del cuerpo, cuyos mandos controlan todas las instituciones y la mayor parte de las grandes empresas del país.

Muy poco se conoce de su vida privada, como es habitual con la jerarquía castrense birmana, dentro de la cual la posición de primer ministro es la quinta dentro del escalafón y se asciende por el grado de obediencia al jefe de la Junta Militar, Than Shwe.

Su carrera ha sido fulgurante. A los 31 años fue nombrado coronel, y a finales de 1995 se le encomendó la misión de negociar el acuerdo de rendición de la guerrilla Mong Thai, de la minoría étnica shan y capitaneada entonces por el narcotrficante Chang Si Fu, alias Khun Sa.

Sein se convirtió en 1997 en el miembro más joven del Consejo de Estado para la Paz y el Desarrollo (SPDC), actual nomenclatura oficial de la dictadura.

El politburó birmano le designó presidente de la Convención Nacional, el organismo que tardó una década en redactar -sin contar con la oposición- la nueva Constitución que fue aprobada en el referendo de 2008.

Poco a poco, fue escalando puestos hasta que Than Shwe le nombró primer secretario del SPDC en 2004, coincidiendo con una operación para instalarle un marcapasos y la defenestración del general y entonces primer ministro Khin Nyunt. El delfín del máximo líder birmano pasó de candidato a presidir la Junta a ser encarcelado por corrupción y reemplazado por el general Soe Win.

Los problemas de salud de éste llevaron en 2007 a Thein Sein, al puesto de jefe del Ejecutivo, primero de forma interina y luego definitiva tras la muerte del titular en octubre de aquel año.

Sein se convirtió en la imagen del régimen ante la comunidad internacional y sorteó la crisis sin ceder un ápice ante la presión de Occidente, alarmado por la dureza con la que los soldados reprimieron las protestas de los monjes budistas ese mismo mes.

El pasado marzo, Thein Sein encabezó el grupo de ministros y generales que abandonó el Ejército para iniciar la carrera política al frente del Partido del Desarrollo y la Solidaridad de la Unión.

La formación arrasó en las elecciones de noviembre, logrando el 76% de los votos, y allanó el camino para que los uniformados se perpetúen en el poder en Birmania, donde gobiernan con puño de hierro desde 1962.

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