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La oposición italiana marcha en Roma contra Berlusconi

Miles de personas acuden a la capital convocadas por el Partido Democrático a tres días de la moción de censura contra el primer ministro.- Los partidarios de Il Cavaliere preparan una manifestación para mañana en Milán

Postales desde Roma, con fecha de este sábado: miles de personas marchan por las calles y confluyen en la plaza San Giovanni, frente la fachada de San Juan de Letrán. Artistas y políticos se alternan encima del escenario, reciben aplausos y gritos de apoyo. El canto partisano Bella Ciao rebota en un cielo inusualmente cálido en diciembre. Ondean banderas rojas y verdes -los colores de la principal fuerza de oposición, el Partido Democrático (PD)- y se ven pancartas con lemas como "Italia cambiará y Berlusconi a la cárcel irá" o "Está podrido, tirémoslo abajo".

A tres días de las decisivas votaciones que el día 14 deberá afrontar el Ejecutivo en el Parlamento, Roma ha vuelto a llenarse de manifestantes procedentes de todo el país. Miles de personas han protestado contra Il Cavaliere convocadas por el PD. El martes podría sellarse el final del tercer mandato de Berlusconi como presidente del Gobierno, y las fuerzas de oposición ponen a calentar a sus bases con marchas, discursos, cantos y pancartas. En el clima de incertidumbre y confusión que mantiene en vilo el país, las calles de la capital se han prestado de escenario para varias protestas en las últimas semanas: trabajadores de la cultura, estudiantes e investigadores universitarios, sindicatos. Hoy le ha tocado el turno a Pierluigi Bersani y a su Partido Democrático -nacido en 2007 de la fusión entre ex democristianos y ex comunistas- y de los electores de una izquierda en búsqueda de identidad y unidad.

A primera hora de la mañana de ayer los participantes llegaban a Roma a bordo de 18 trenes especiales y más de 1.500 autocares, según los datos de los organizadores. A la marcha también se adhirieron la formación opositora Italia de los Valores (IDV), liderada por Antonio Di Pietro, ex fiscal del caso Manos Limpias contra la corrupción política a principios de los noventa.

Bersani intentó animar a los suyos citando la famosa y bella canción de Paolo Conte, Vieni via con me, que dio título al exitoso programa televisivo de Roberto Saviano. "Italia, vente conmigo. Déjate atrás estos años, estas humillaciones, esta indignación, esta tristeza. Hay algo nuevo más adelante. Existe un futuro al que agarrarse todos juntos".

Gobierno al contraataque

Hoy en Milán está programada la contramanifestación del Pueblo de la Libertad. Mientras el PD elige Roma para enseñar su capacidad de movilización, los partidarios del presidente del Gobierno se reúnen 600 kilómetros más al norte, bajo el Duomo de mármol blanco de la capital de los negocios, donde nació a finales de 1993 la aventura política de Il Cavaliere. Y él los necesita cerca ahora más que nunca, ya que este lunes arranca su semana más complicada y nebulosa: el día 13 va a dirigirse al Senado y al Congreso con un esperado discurso que intentará engatusar a los indecisos, desafilar las armas de los francotiradores y recolectar a los tránsfugas antes del crucial voto del martes.

El 14 es el D-Day del Ejecutivo italiano: los senadores votarán una moción de confianza a Berlusconi por la mañana, los diputados la censura por la tarde. Mientras los números son favorables al Gobierno en la Cámara Alta, el primer ministro corre el peligro de hallarse en minoría en la Baja, donde perdió la mayoría absoluta en julio, al escindirse del Pueblo de la Libertad el grupo parlamentario Futuro y Libertad, liderado por su ex aliado Gianfranco Fini, tras su expulsión de la formación gobernante. En las últimas horas Berlusconi hace recoleta de votos y puede que logre una ajustada victoria. En caso contrario, sería inevitable, el derrumbe del Gabinete, dos años y medio antes de la fecha prevista para las elecciones generales.

Una declaración de Giorgio Napolitano, presidente de la República, resume muy bien la atmósfera de espera tensa e incierta que caracteriza estas horas: "Sería necesaria una bola de cristal para saber qué va a pasar el martes", ha comentado.