Las protestas acompañan el transporte de 123 toneladas de residuos nucleares en Alemania

Mientras 16.500 agentes de policía escoltaban el convoy, 40.000 activistas manifestaron su descontento e intentaron bloquear los andenes del tren de basura nuclear con destino a Gorleben

El transporte Castor de residuos altamente radioactivos, procedente desde Francia, ha llegado hoy a territorio alemán en medio de una protesta multitudinaria. Mientras 16.500 agentes de policía escoltaban el convoy, 40.000 activistas manifestaron su descontento e intentaron bloquear los andenes del tren de basura nuclear. Se ha tratado de la manifestación más grande de este tipo desde finales de los años setenta, cuando el movimiento antiatómico alemán escribió la historia.

Los once contenedores especiales transporten 123 toneladas de residuos altamente radioactivos procedentes de centrales nucleares alemanas que son reprocesados en el centro francés de La Hague, y devueltos a Alemania, donde aún no se sabe qué hacer con ellos. Se depositan pues "provisionalmente" en la localidad de Gorleben elegida para este fin en 1979.

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En una protesta que fue ampliamente anunciada, los activistas del movimiento antiatómico alemán han logrado bloquear el camino del tren: desviaron el convoy en por lo menos una ocasión y lo obligaron a pararse en otras. El transporte ha llegado a territorio alemán con dos horas de retraso, tras recorrer un camino alternativo (y cruzar la frontera en Kehl) para evitar las protestas.

En el estado de Baja Sajonia, en la localidad de Dannenberg, cercana a Gorleben, se habían citado además activistas procedentes de toda Alemania. Según los portavoces del movimiento, unas 50.000 personas estuvieron presentes a lo largo de todo el día. Una protesta de estas medidas en Gorleben no se veía desde hace 30 años.

La nueva ley aprobada por el Gobierno de Ángela Merkel que prórroga el apagón nuclear previsto para 2022, según una decisión del antiguo Gobierno de Gerhard Schröder, fue el detonante de la protesta, que recuperó símbolos y lemas de los años sesenta, como "Atomkraft. Nein, Danke!" (Energía nuclear. ¡No, Gracias!).

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Los líderes del partido de los Verdes, Cem Ödzemir y Claudia Roth han tomado parte a la manifestación. La alta participación ha demostrado que gran parte de la población, "está en contra de la equivocada y peligrosa política del Gobierno", aseguró Roth. También Gregor Gysi, portavoz del grupo parlamentario de La Izquierda acudió a la protesta.

Merkel, y su ministro de Medio Ambiente, Norbert Röttgen, criticaron en un acto de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), los bloqueos de las vías del ferrocarril y los sabotajes. Merkel criticó en particular el grupo de activistas "Castor-Schottern", que amenazaban con lanzar piedras al convoy: "Lo que se presenta de manera tan pacífica", dijo la Canciller, "puede ocultar crímenes". La llegada del transporte a su destinación final está prevista para mañana.

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Decenas de manifestantes bloquean las vías férreas en Berg, cerca de la frontera francoalemanaAFP

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