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El Gobierno ruso quiere aumentar las facultades de los órganos de seguridad sobre los ciudadanos

La necesidad de activar las medidas contra el terrorismo y el extremismo son las razones que invoca el proyecto de ley presentado en el Parlamento

El Servicio Federal de Seguridad (SFS) de Rusia quieren facultades para realizar "advertencias profilácticas" a los ciudadanos que sin haber cometido infracción o delito, podrían, a juicio del SFS, cometerlos o inducirlos, al crear circunstancias propensas para ello. La práctica de las "advertencias profilácticas" existía en época de la URSS y era utilizada por el KGB (Comité de Seguridad del Estado) para intimidar, amedrentar o convencer a los ciudadanos que podían manifestar deslealtad al régimen comunista.

La necesidad de activar las medidas contra el terrorismo y el extremismo son las razones que invoca el proyecto de ley para ampliar las competencias de los órganos de seguridad, que fue presentado el sábado en la Duma Estatal (parlamento federal) en nombre del gobierno dirigido por Vladímir Putin, él mismo un veterano del KGB. El concepto de extremismo contemplado en la legislación rusa actual es muy vago, incluye el aventamiento del odio social y puede ser utilizado en función de criterios políticos.

Los órganos de seguridad de Rusia consideran que las "organizaciones radicales se están haciendo más activas", lo que "lleva a un incremento de la tensión social y a un reforzamiento de los procesos negativos en la sociedad, en primer lugar entre la juventud", señala la argumentación explicativa que acompaña al proyecto de ley presentado en la Duma. "Algunos medios de información, tanto de prensa escrita como electrónicos, contribuyen abiertamente a formar procesos negativos en el campo intelectual, a reforzar el culto al individualismo y la violencia, la desconfianza en la capacidad del Estado de defender a sus ciudadanos, atrayendo de hecho a la juventud a la acción extremista", continúa la argumentación.

"A pesar de las medidas organizativas y legislativas aprobadas en los últimos años para contrarrestar el terrorismo y el extremismo", los órganos de seguridad señalan que "no se reduce" el número de delitos cometidos por motivos extremistas y nacionalistas. En 2008, añaden, se registraron 460 delitos extremistas, lo que supuso un 29% más que en 2007, y en 10 meses de 2008 en el distrito central de Rusia hubo 135 delitos extremistas, lo que duplicó la cifra del mismo periodo del año anterior.

La legislación vigente da a los órganos de seguridad y a la fiscalía rusa competencias para realizar advertencias a instituciones, tanto públicas como privadas, si éstas contribuyen a crear circunstancias que conduzcan a un delito. Sin embargo, las advertencias preventivas "profilácticas" no se extienden a las personas físicas, como era el caso en época de la URSS, cuando los ciudadanos sospechosos de deslealtad podían ser llamados al KGB para una conversación "profiláctica" sobre las consecuencias de su comportamiento.

El proyecto de ley, tal como está formulado, es confuso sobre la lista de cargos con derecho a formular advertencias preventivas, los criterios en los que se basarían, la forma de hacerlas y la legalidad de las sanciones que se pretende imponer. El proyecto da a los órganos de seguridad facultades para hacer públicas sus advertencias sin consentimiento del advertido, establece que las advertencias son de cumplimiento obligatorio y señala que el no cumplirlas conlleva responsabilidades legales, tales como multas y prisión administrativa de hasta 15 días.