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Uno de los opositores cubanos en huelga de hambre abandona su protesta después de 40 días

El disidente Franklin Pelegrino inició su ayuno cinco días después de la muerte por inanición de Orlando Zapata tras 85 días sin alimentarse

El disidente cubano Franklin Pelegrino, uno de los tres activistas que se encontraba en huelga de hambre en la isla para demandar la liberación de 26 presos políticos enfermos, abandonó ayer su protesta luego de 40 días de ayuno en atención a "los reclamos" de la oposición y de su familia. Pelegrino, de 38 años, es activista del ilegal Partido Republicano Cubano y se declaró en huelga de hambre en solidaridad con el opositor Guillermo Fariñas, quien inició una protesta similar el pasado 24 de febrero después de la muerte por inanición del preso político Orlando Zapata Tamayo.

"Es una cosa ilógica seguir en esta huelga; pudimos ver, por la parte de Raúl Castro, que ya él dio a conocer que no va a aceptar ninguna 'presión", dijo el disidente desde su casa en la localidad oriental de Holguín, distante unos 800 kilómetros de La Habana. El presidente cubano advirtió el domingo que no cedería a las presiones de los huelguistas y cerro las puertas a la excarcelación de prisioneros, asegurando que si los opositores morían sería únicamente su responsabilidad y la de que quienes les apoyan en el exterior.

"El reclamo y el clamor de la oposición interna, mi familia que me necesita y hasta las iglesias y los hermanos del exilio, nos convenció de que hago falta aquí, vivo, para luchar por Cuba, y no muerto", afirmó Pelegrino mediante un comunicado dado a conocer por María Antonia Hidalgo, su portavoz. Hidalgo afirmó que "se ha salvado una vida" y que Cuba puede contar ahora con "tan valioso luchador pro-democrático", en momentos en que la "redención" está más cerca que nunca.

La activista explicó que Pelegrino ya ha comenzado a ingerir sueros de dextrosa con vitaminas por vía oral y que en las próximas horas incorporará otros alimentos líquidos para recuperarse. El disidente comenzó su protesta el pasado 28 de febrero, cinco días después de la muerte de Zapata, quien falleció tras un ayuno de 85 días en la cárcel para reclamar ser tratado como un preso político.

Fariñas, que lleva ya 44 días en huelga de hambre y sed, se encuentra ingresado en el hospital provincial de Santa Clara y ha declarado en repetidas ocasiones que no abandonará su protesta si el régimen no excarcela a los presos políticos que se encuentran más enfermos. En solidaridad con él, y exigiendo lo mismo, Pelegrino inició su ayuno y también el preso de conciencia Darsi Ferrer, el 21 de marzo. Fariñas asegura que el objetivo último de su huelga es "desenmascarar" al Gobierno de Raúl Castro y convertirse en un "mártir" de la causa de la libertad de Cuba.

Fuentes disidentes informaron anoche que hoy darán a conocer una carta enviada a Raúl Castro "con una propuesta razonable para poner fin a las huelgas de hambre", que cuenta con con la aprobación de Fariñas.