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Condenado a ocho años de cárcel un ex arzobispo argentino por abusos sexuales

Moseñor Storni podría cumplir la sentencia en régimen de prisión domiciliaria por ser mayor de 70 años

Un tribunal de Santa Fe, en el noreste de Argentina, condenó ayer a ocho años de prisión al ex arzobispo de la citada provincia por el delito de abuso sexual con el agravante de haberse aprovechado de su condición de sacerdote al agredir a la víctima, un seminarista.

Desde su cargo, el condenado, Edgardo Storni, ocupaba el tercer puesto en importancia en la jerarquía eclesiástica argentina. Cuando la denuncia se hizo pública, en 2002, el Vaticano destituyó a Storni del arzobispado.

Los hechos juzgados por la magistrada María Mascheroni se remontan a 1992. La víctima de los abusos es un seminarista, quien presentó una denuncia ante los tribunales contra el influyente eclesiástico diez años después. Poco antes, en 2000, el conocimiento del caso Storni ya había comenzado a circular merced a un libro publicado por la periodista argentina Olga Wornat, quien en Nuestra Santa Madre relataba los hechos, y aseguraba que los casos de agresiones sexuales cometidas por el prelado son muchas más.

Informe 'cajoneado'

Wornat declaró ayer a la agencia argentina Telam que una vez conocidos los hechos y redactado un informe, este fue cajoneado [metido en un cajón y dejado en el olvido] en la Nunciatura en lugar de ser enviado a Roma. "Era un hombre poderoso. Tenía protección política. No había un político que se moviera sin consultar a Storni", aseguró la escritora.

Storni no admitió su culpabilidad aunque la denuncia ya estaba admitida a trámite y su influencia se había esfumado. Jugó una última baza y envió una carta al entonces papa, Juan Pablo II, en la que no reconocía "culpas" ni "acusaciones". Pero los testimonios de varios seminaristas eran demoledores. Varios obispos argentinos viajaron a Santa Fe a escuchar su testimonio. Roma tardó menos de 90 días en encontrarle sustituto.

Contra el ex arzobispo se produjeron entonces otras dos acusaciones por abuso sexual, pero la Justicia las desestimó.

Storni de 73 años, pedirá el beneficio de la prisión domiciliaria que las leyes argentinas otorgan a los mayores de 70. Sus abogados han anunciado que recurrirán la sentencia.