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Alan García rearma al Ejército peruano

El presidente anuncia un ambicioso programa de modernización militar con el objetivo de dotar al país de "una moderna capacidad disuasiva"

Perú no se ha mantenido totalmente al margen del clima de tensión que en los últimos tiempos se vive en Suramérica y también hará compras militares. En su discurso ante el Congreso para conmemorar sus fiestas patrias, el martes 28, el presidente Alan García anunció que su Gobierno está a punto de culminar una inversión de 2.000 millones de soles (unos 480 millones de euros) en el denominado Núcleo Básico de Defensa, un programa de emergencia para devolverle la operatividad básica a sus Fuerzas Armadas, que tendrán "una moderna capacidad disuasiva". El mandatario peruano añadió una seria advertencia: "Aquel que intente agredir a nuestra patria tendrá una terrible sorpresa, el Perú está preparado para defenderse en todos los campos".

García detalló que las inversiones en el campo militar están orientadas a poner "a punto" todas las aeronaves de la Fuerza Aérea Peruana, reponer la dotación de torpedos y misiles de la Marina de Guerra y a mejorar el armamento del Ejército de superficie con sistemas antitanque y nuevas divisiones blindadas que, anunció, serán presentadas en breve a la población. También señaló como una reforma "significativa e histórica" la profesionalización del Ejército, para lo cual pidió la ayuda del Parlamento. Curiosamente, el tradicional desfile militar por las calles de Lima del 29 de julio fue suspendido este año, para prevenir el contagio del virus de la gripe A H1N1 entre el público.

Todos estos anuncios se hacen en medio de una nueva polémica con Chile, originada por las críticas del ministro de Relaciones Exteriores peruano, José Antonio García Belaunde, quien hace unos días declaró que las compras de armamento del país del sur están incitando a "una carrera armamentista" en la región. Esta acusación fue replicada por su homólogo chileno, Mariano Fernández, quien argumentó que las anunciadas adquisiciones chilenas de fragatas, submarinos y aviones de combate -todas ampliamente desarrolladas y discutidas en la prensa peruana- se enmarcan en un programa de modernización de sus Fuerzas Armadas.

Perú y Chile -países antagonistas históricos, pero también importantes socios comerciales- se encuentran ahora mismo enfrentados por la demarcación de su frontera marítima. El Gobierno peruano presentó una demanda ante la Corte de Justicia de La Haya, algo que el presidente García también recordó en su discurso. El país también ha tenido últimamente roces diplomáticos con Bolivia debido a las continuas agresiones verbales del mandatario Evo Morales contra su colega peruano, que derivaron en que Lima retire su embajador del país altiplánico.

Otra prueba del clima de creciente tensión en el subcontinente es la gira del ministro de relaciones exteriores de Israel, Avigdor Lieberman, quien en estos días visitó Brasil, Argentina, Perú y Colombia con el objetivo declarado de contrarrestar la creciente influencia de Irán en la región, especialmente en Venezuela y los países afines al ALBA (Alternativa Bolivariana para América Latina y El Caribe).

Pese a todo ello, el principal enemigo militar de Perú sigue siendo interno. Se trata de los remanentes del grupo terrorista Sendero Luminoso, que permanecen confinados en los agrestes valles del río Huallaga y de los ríos Apurímac y Ene, pero aún disponen de fuerza para dar ocasionales golpes y han establecido una estrecha sociedad con las bandas de narcotraficantes que operan en la zona.

De cualquier forma, varios analistas en materia militar consideraron que los anuncios de García son insuficientes. El experto José Robles, de la ONG Instituto de Defensa Legal, consideró que el Núcleo Básico de Defensa al que hizo alusión el presidente "no representa un real poder disuasivo", y que sobre él se deberán realizar más adquisiciones. También el general Roberto Chiabra, ex comandante en jefe del Ejército y ex ministro de Defensa, consideró que la suma anunciada por el presidente para gastos militares es "insuficiente", pues resulta muy inferior a las que se registran en otros países de la región.