Latinoamérica ahonda en la crisis

La cuarta edición regional del Foro Económico Mundial se reúne en Río de Janeiro para analizar, una vez más, el impacto de la situación global

A dos días del inicio de la Cumbre de las Américas, el Foro Económico Mundial, en su cuarta edición latinoamericana, se reunió ayer en la ciudad brasileña de Río de Janeiro para recibir la poco alentadora noticia de una nueva revisión a la baja del producto interior bruto (PIB) de la región para 2009. Según el Banco Mundial, el crecimiento de América Latina caerá seis décimas en el presente ejercicio, tres más que en la anterior previsión de febrero, según anunció la vicepresidenta del ente para la región, Pamela Cox. El think tank económico, considerado el Davos de Latinoamérica, que reunió ayer a los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y Colombia, Álvaro Uribe, además de a 500 participantes del mundo académico, político y financiero, debatió las cada vez más trilladas fórmulas para superar una crisis financiera global que ya ha impactado de pleno en la región, aunque no con la misma virulencia que en EE UU o Europa.

En su alocución, Lula volvió a enumerar sus ya conocidas recetas para hacer frente a la tormenta económica y financiera. La primera de ellas consiste en el rechazo frontal al proteccionismo de los mercados nacionales. En su opinión, esta medida representa "un desastre para la humanidad y para el desarrollo económico del mundo (...). El proteccionismo es como una droga, que ofrece alivio inmediato pero que después coloca a la víctima en una depresión prolongada", dijo el presidente al que su homólogo estadounidense, Barack Obama, considera el "más popular del mundo".

En segundo lugar, el líder brasileño abogó por la instauración de más controles a los movimientos de capital, a la especulación financiera y a los paraísos fiscales, e insistió en la reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial para crear "un sistema robusto y transparente". Brasil abandera la reforma a fondo de estas instituciones ya que, desde su prisma, no reflejan el orden mundial actual e ignoran el peso que deberían tener algunos países emergentes en la toma de decisiones. En este sentido, Lula dijo ayer que el FMI debería convertirse en un organismo multilateral "con reglas democráticas de participación de los países y que no se considere que nadie es más que nadie porque aporte un dólar más". En Brasilia se piensa que Europa y EE UU acaparan demasiado poder en los órganos de Gobierno de ambas instituciones y que urge acabar con estos desequilibrios.

Ante un auditorio formado principalmente por inversores de todo el mundo, el mandatario brasileño volvió a arremeter contra las personas de "ojos azules", que a su juicio son los responsables de la actual crisis mundial. Lo hizo al referirse a la construcción de unas piscinas públicas en el Complexo do Alemão, uno de los suburbios más deprimidos y peligrosos de Río de Janeiro. "El pobre que sólo veía la piscina en la televisión, ahora va a tener una piscina para nadar. Va a ser tratado como las personas de ojos azules, que en el mundo financiero fueron los responsables de la crisis que estamos viviendo", anunció Lula. "Queremos una globalización con ética, que ponga a las personas en el centro de nuestras acciones. Las respuestas deben ser socialmente justas y combatir la pobreza", subrayó.

El ex tornero también volvió a defender el papel de los Estados en la crisis actual. "La nacionalización o la estatalización de los bancos en dificultades, aunque sea temporal, no debe ser descartada por motivos ideológicos", afirmó Lula, que calificó de "moda del siglo XX" creer que el Estado no tiene ningún papel en la economía.

En favor de sustituir el dólar

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Como lo hiciera hace poco más de un mes con el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, Lula inició las conversaciones con Álvaro Uribe para que el real brasileño y el peso colombiano sustituyan al dólar como moneda de referencia en los intercambios comerciales entre ambos países. El nuevo sistema, que Brasil ya aplica en su comercio con Argentina, representa una herramienta más para reducir los costes de las operaciones ya que se eludiría un eslabón de la cadena cambiaria. Según explicó ayer el asesor de Asuntos Internacionales de Lula, Marco Aurelio García, ambos países tienen la intención de estimular sus intercambios comerciales bilaterales. Para ello, el propio Gobierno de Brasilia o su Banco de Fomento (BNDES) podrían dar apoyo financiero a los empresarios brasileños que quieran exportar bienes y servicios a Colombia, según García.

El Banco Mundial alertó ayer en Río de Janeiro de una caída del 89% en los niveles de inversión privada en América Latina, de 80.000 a 37.000 millones de dólares. Este déficit, según fuentes de la entidad, podría ser compensado con la acción conjunta de los Estados y de las entidades de crédito internacionales, como el Banco Mundial, que ya ha elevado su volumen de préstamos a la región en 9.000 millones de dólares para el ejercicio 2009.

Luiz Inácio Lula da Silva (izquierda) y Álvaro Uribe, ayer en la reunión latinoamericana del Foro Económico Mundial
Luiz Inácio Lula da Silva (izquierda) y Álvaro Uribe, ayer en la reunión latinoamericana del Foro Económico MundialEFE

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