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Israel apuesta por un alto el fuego unilateral en Gaza

Israel y EE UU alcanzan un acuerdo sobre el contrabando de armas en Gaza que contempla compartir información, asistencia técnica y el uso de recursos estadounidenses

Israel ha decidido poner fin a la ofensiva sin un acuerdo con el movimiento islamista Hamás, apoyándose en cambio en el respaldo de Estados Unidos y Egipto para combatir el contrabando de armas hacia la franja, informa el diario israelí Haaretz.

El mismo diario cita a una fuente del Gobierno que ha dicho que se ha registrado un gran progreso en El Cairo para llegar a un acuerdo para detener el tráfico de armas a Hamás. Este pacto requeriría una combinación de medidas tecnológicas para luchar contra esta actividad en la frontera con Egipto, operaciones contra los traficantes en la ciudad gazací de Rafá (donde hay un paso fronterizo) y la colaboración de expertos internacionales para encontrar los túneles excavados para introducir el armamento.

Al ser consultada por la prensa sobre si el Gobierno actuaría unilateralmente para poner fin a la ofensiva, la ministra de Exteriores, Tzipi Livni, ha dicho: "El gabinete de seguridad se reunirá y allí es donde se tomará una decisión".

"Si Hamás dispara, tendremos que responder, y si dispara después de un periodo de tiempo, tendremos que montar otra campaña", ha asegurado Livni. "He dicho que el final no tiene que ser en acuerdo con Hamás sino más bien en acuerdo contra Hamás".

Las declaraciones de Livni se han producido después del pacto que Estados Unidos e Israel han firmado este viernes en Washington, el cual tiene como objetivo detener el contrabando de armas hacia la franja de Gaza. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, ha dicho que confía en que estas medidas consigan una tregua duradera en la franja que ponga fin a la ofensiva Israelí. "Estamos haciendo todo lo que podemos para que esto se acabe", ha asegurado la jefa de la diplomacia estadounidense.

El acuerdo contempla compartir información, asistencia técnica y el uso de varios "recursos" estadounidenses para prevenir que las armas lleguen a Hamás por tierra, mar o aire. Un responsable estadounidense que pidió no ser identificado ha dicho que podría incluir el uso de material de detección, vigilancia aérea y posiblemente el despliegue de barcos de países de la OTAN para impedir el tráfico marítimo. El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, ha dicho que no se prevé que personal estadounidense sea desplegado ni en Gaza ni en Egipto en virtud del acuerdo.

Ésta es la primera señal de esperanza para poner fin a casi tres semanas de ofensiva aérea, terrestre y marítima que Israel ha desplegado en la populosa franja de Gaza para acabar los ataques con cohetes que los milicianos palestinos lanzan hacia su territorio. La operación ya ha dejado más de 1.100 muertos y miles de heridos, más de la mitad de ellos civiles. Lo cierto es que el movimiento islamista ha registrado numerosas pérdidas tras los bombardeos, tanto humanas como materiales.

Este viernes un portavoz del primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha asegurado que la ofensiva sobre Gaza se acerca a su "acto final".

Hamás dice que continuará la resistencia

Los esfuerzos diplomáticos israelíes no cuentan con el apoyo de varios países árabes ni de Hamás, reunidos en Doha (Qatar) para debatir sobre la operación israelí. Hamás dice que no va a aceptar las condiciones israelíes para un alto el fuego y que la resistencia no ha sido derrotada, pese a que ya ha causado la muerte a más de 1.100 palestinos. Por su parte, el presidente de Siria, Bachar al Asad, ha llamado a los países árabes a romper lazos con Israel y ha dado por muerta la iniciativa de paz lanzada por los países árabes en 2002. Su llamamiento ya ha tenido respuesta en Qatar y Mauritaria, que han suspendido sus relaciones políticas y económicas con el Gobierno de Tel Aviv.

El número uno de Hamás, Jaled Meshal, ha dicho al comienzo de la cita que Hamás no va a aceptar las condiciones israelíes para un alto el fuego y que continuará la resistencia hasta que acabe la ofensiva. Hamás condiciona su aceptación del plan egipcio de alto el fuego a la inmediata retirada israelí y al fin del bloqueo sobre la franja, mientras que la condición de Israel es el fin del contrabando de armas a Hamás a través de la frontera con Egipto. Además, Meshal ha llamado a los presentes a romper relaciones con Israel.

Tras Meshal, ha tomado la palabra el presidente sirio, Bachar al Asad, para decir a los reunidos que considera la iniciativa árabe de paz lanzada en 2002 "está muerta". Se trata de una iniciativa que preveía el establecimiento de lazos diplomáticos con Israel y el reconocimiento del Estado a cambio de la retirada israelí de los territorios palestinos ocupados. Por ello, ha llamado a todos los países árabes a romper "todas las relaciones, directas e indirectas", con Israel. La misma llamada ha hecho el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, también presente en la cita, añadiendo a EE UU como país con el que el mundo árabe debería romper lazos.

Junto a Meshal, Asad y Ahmadineyad, se han dado cita en Doha 12 de los 22 miembros de la Liga Árabe para tratar sobre la ofensiva israelí en Gaza. Entre ellos, destaca también el líder de Yihad Islámica, Ramadan Shalah. La reunión de Doha coincide con una reunión de ministros de Exteriores de la Liga Árabe en Kuwait, independiente a la primera y que prueba la división de los países árabes sobre cómo tratar la situación en Gaza. La cita de Doha ha sido organizada por la línea dura del grupo, mientras que países más moderados como Egipto o Jordania no participan.