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Chile pedirá explicaciones a España por la venta de trenes usados de Renfe

Las unidades dejaron de funcionar a los pocos meses de llegar al país

El Consejo de Defensa del Estado (CDE), organismo que representa jurídicamente a Chile, solicitó al juez Omar Astudillo pedir por exhorto a España antecedentes sobre por qué los trenes usados que compró la estatal Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE) a Renfe entre 2003 y 2005 dejaron de funcionar a los pocos meses de llegar al país, según señalaba en su edición de ayer el diario La Tercera.

Un total de 40 preguntas sobre la relación comercial entre ambas empresas contiene el exhorto que el CDE pidió al magistrado, como parte de la investigación judicial de millonarias irregularidades presuntamente cometidas en EFE durante el Gobierno de Ricardo Lagos (2000-2006), y por las cuales han sido procesados varios ejecutivos.

El exhorto a España está en manos del juez Astudillo, quien, si lo acoge, con o sin modificaciones, debe entregarlo a la Corte Suprema para que ésta resuelva. Si a su vez el Tribunal Supremo acepta el exhorto, lo enviará a la justicia española a través del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.

Cumplidos estos trámites, la justicia española deberá tomar declaración a ejecutivos de Renfe sobre la adquisición de trenes usados durante el Plan Trienal de EFE (2003-2005), cuando la empresa era dirigida por Luis Ajenjo. Este ejecutivo está hoy procesado por ocho delitos de fraude al fisco debido a asesorías pagadas y supuestamente no realizadas por el equivalente de unos 17.000 euros.

Embarcada en un ambicioso plan de modernización, EFE desechó una oferta para adquirir trenes nuevos de origen chino, más baratos, prefiriendo los usados de Renfe, señala el diario chileno. Una abogada del CDE planteó en los alegatos ante la justicia que en este caso hubo un desfalco por 1.400 millones de dólares, en una de las mayores defraudaciones de la historia del país.

Sin embargo, para Ajenjo las acusaciones son "mentira" y todas las inversiones "se pueden ver. Otra cosa es que no estén funcionando".

Quien alertó sobre un posible fraude en la negociación con la estatal Renfe fue el ex gerente de administración y tecnología de EFE, Claudio Carreño, un ejecutivo condenado en este proceso a cinco años de cárcel con libertad vigilada y al pago de una multa equivalente a 42.000 euros por 83 delitos reiterados de fraude al fisco y otros dos de cohecho.

Según Carreño, el negocio con Renfe incluyó la compra de trenes, su manutención y la entrega de un software para el control de ingresos por venta, que nunca funcionó.

Pero igualmente se realizaron "transferencias bancarias a la empresa española en forma permanente", afirmó Carreño en la fiscalía, ante la que dijo creer que pueden haber existido pagos para quienes gestionaron el negocio con Renfe.