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Chávez llama a "barrer" a los opositores recién electos

El líder venezolano teme que se repita otro golpe de Estado

Ha transcurrido una semana desde que fueron elegidos como gobernadores y alcaldes varios dirigentes de oposición. Y el presidente venezolano, Hugo Chávez, ya tiene la certeza de que el plan de sus adversarios políticos no será gobernar, sino derrocarlo. Para repeler la potencial conjura, animó el viernes en la noche a sus seguidores y a los generales y almirantes de la Fuerza Armada Nacional a "barrerlos", a "defender a la revolución".

"No le tenemos miedo a cuatro fascistas, al pueblo lo llamo a la movilización permanente. Ellos no vienen a gobernar una alcaldía o una gobernación, ¡ellos vienen por Chávez! (...) Preparémonos, generales, almirantes, porque los barreremos, no les daremos cuartel. Nosotros estamos dispuestos a morir por la revolución bolivariana", dijo Chávez la noche del viernes, durante la toma de posesión de su ex ministro de Defensa, Jorge Luis García Carneiro, como nuevo gobernador del Estado de Vargas.

Los resultados de las elecciones regionales del 23 de noviembre dieron como ganadora a la oposición en cinco de las 22 gobernaciones que estaban en disputa, en la Alcaldía Mayor de Caracas y en aproximadamente el 20% de las 330 alcaldías que existen en el país. Aunque el partido del Gobierno ganó en 17 gobernaciones, en los cinco Estados donde triunfó la oposición -Zulia, Miranda, Carabobo, Táchira, Nueva Esparta, así como la Alcaldía Mayor- se concentra el 40% de la población electoral del país.

La tesis del presidente venezolano es que sus adversarios políticos en Caracas pretenden que se repita "el escenario de 2002", cuando se produjo un golpe de Estado que derrocó a Chávez durante 48 horas. También cree que los gobernadores de los Estados Zulia y Táchira, fronterizos con Colombia, planean convertir esas regiones en una "zona paramilitar".

Chávez no ha aportado más pruebas que su palabra al hacer estas denuncias y no es la primera vez que lo hace de ese modo. A lo largo de la campaña electoral para las elecciones regionales, calificó a los candidatos de la oposición de "terroristas", "golpistas", "corruptos" y "secesionistas".

La convocatoria de Chávez ya ha sido atendida por un grupo de simpatizantes, que el viernes realizaron su primera protesta contra el nuevo gobernador de Miranda, Henrique Capriles Randonski. El gobernador saliente de ese Estado por el oficialismo, Diosdado Cabello, también tomó medidas: antes de que se produjera la toma de posesión de su sucesor, transfirió al Poder Ejecutivo el control de bienes y servicios -hospitales y rutas de transporte público, entre ellos- que eran controlados por la Gobernación.

Los mandatarios recién electos han insistido, sin embargo, en que desean gobernar en armonía con los programas del Gobierno central. Pero Chávez dice que no cree "absolutamente nada" de esa intención de conciliar.